La carretera (en inglés The Road) es una novela escrita en 2006 por el escritor estadounidense Cormac McCarthy, creador de otras novelas como No es país para viejos y Ciudades en la llanura. La carretera fue galardonada con el Premio Pulitzer 2007 en la categoría de ficción, con el James Tait Black Memorial Prize en 2006 y fue finalista para el National Book Critics Circle Award en 2006. Tomado de la Wikipedia
Salí del cine pensando… “que pena de película, podían haberle sacado más partido, todo lo que parecía que estaba preparando el director, se ha acabado quedando en nada”. Pero pasadas unas cuantas horas, incluso al día siguiente, fui descubriendo algo más de lo que la película me sugería.
Dejo algunas ideas sin analizarlas más, entre otras cosas para no destripar del todo la película:
Confianza o desconfianza:
Confiar en Dios (en el prójimo) o confiar en las propias fuerzas (sólo en mí)
El padre confía sólo en lo que tiene, sus propias fuerzas, y protege al niño de tal forma que, inconscientemente, le aleja de la salvación.
Un mundo en que se confía más en la muerte que en la vida. La pistola es la que aparece siempre como último recurso: antes el suicidio que ponerse en manos del prójimo; Y matar antes de que te maten.
Mensaje de esperanza:
La muerte queda retratada de muchas formas, una de ellas es camino de esperanza, al cesar la propia resistencia y dejarse en manos del otro, abriendo la puerta hacia una nueva vida.
“Dios” les sigue y observa en todo momento. El padre lo percibe como una amenaza y no se deja alcanzar por “ellos”.
En determinados momentos se ve explícita o implícitamente una oración, seguida de algún gesto de la providencia.
Trascendencia, humanidad:
Llevar “la llama”: La esperanza, el espíritu, el deseo, la fuerza, el amor… algo más a parte de la sola vida. El padre vive por amor a su hijo. El niño ha recibido una educación de lo espiritual y lo emplea para reconocer a las personas, para reconocerlas como buenas.
Toda la película es una parábola, donde la idea de fondo de “el buen samaritano” está muy presente. Trayendo a escena el dilema humano de renunciar al prójimo por un buen motivo: No puedo ayudar a esa persona, porque podría poner en peligro a mi hijo. Con Jesús, Dios confía en el mundo aunque el mundo mate a su hijo.
Para el padre, supone un camino de conversión, cuaresma, desierto, confrontación. El diálogo con su hijo es como un diálogo con Dios, con la conciencia; Enfrentando el ‘yo’ del padre (personaje del padre), con el ‘yo’ del hijo (voluntad de Dios). Se trata de un Dios que quiere humanidad no supervivencia.
La película refleja sobre todo la pérdida de la humanidad. En un momento dado dicen algo como esto: “quien quiera que mirara, no encontraría humanidad aquí”, y queda explicitamente reflejado a lo largo de la película. Sin embargo en el niño ven a Dios, o a un ángel.
El niño no ha aprendido el odio ni la desconfianza, aun tiene la humanidad intacta, por eso se parece a Dios. Si no os hacéis como niños…
«El Dios que buscamos espero venga en mi ayuda para que mi trabajo no sea estéril y podamos entender lo que dice este sagrado salmo: Alégrese el corazón de los que buscan al Señor; buscad al Señor y fortaleceos; buscad siempre su rostro. Parece que jamás se encuentra lo que siempre se busca, ¿cómo pues, ha de alegrarse y no sentir tristeza el corazón de los que buscan, si no pueden encontrar lo que buscan?
Si en la búsqueda puede ser encontrado, ¿por qué se dice: Buscad siempre su rostro? ¿Se ha de seguir buscando una vez encontrado? En efecto, así se han de buscar las realidades incomprensibles, y no crea que no ha encontrado nada el que comprende la incomprensibilidad de lo que busca. ¿A qué buscar, si comprende que es incomprensible lo que busca, sino porque sabe que no ha de cejar en su empeño mientras adelanta en la búsqueda de lo incomprensible, pues cada día se hace mejor el que busca tan gran bien, encontrando lo que busca y buscando lo que encuentra? Se le busca para que sea más dulce el hallazgo, se le encuentra para buscarle con más avidez»
SAN AGUSTÍN, De Trinitate XV, 2, 2.
Querida Paca,
la semana pasada, llevado por el don de la amistad hasta tu casa, nos sentamos a charlar en tu terraza. Protegidos del frío por sus cristales miramos el cielo azul moteado por pequeñas nubes. A medida que el día se apagaba se encendía en nuestra conversación la luz interior del que es capaz de disipar toda tiniebla. Juntos, tu hermana, tus nietos, tú y yo compartíamos nuestra mirada de fe sobre las cosas.
De mi primer encuentro contigo guardo en mi corazón el testimonio de tu fe luminosa y tierna, acompañando a tu marido en el paso final. De este segundo encuentro me llevo la certeza de que el Señor te escucha por tu humildad y obra maravillas en ti. Ahora entiendo porque en tu casa me sentía como en la casa de María.
Gracias por la verdurita, las pechugas de pollo y ese rico postre totalmente original, gracias por invitarme a tu mesa, por permitirme compartir mi fe bajo ese cielo azul que tan bien se contempla desde tu terraza.
Son casi las siete de la tarde, miro a través de mi ventana el mismo cielo bajo el que nos movemos y existimos.
Señor, que cuantos contemplen este cielo, obra de tus manos, descubran tu inmensidad y el profundo amor que les tienes. Amén
El enemigo se hace como mujer en ser flaco por fuerza y fuerte de grado…
… porque así como es propio de la mujer, quando riñe con algún varón, perder ánimo, dando huída quando el hombre le muestra mucho rostro; y por el contrario, si el varón comienza a huir perdiendo ánimo, la ira, venganza y ferocidad de la mujer es muy crescida y tan sin mesura; de la misma manera es propio del enemigo enflaquecerse y perder ánimo, dando huída sus tentaciones, quando la persona que se exercita en las cosas spirituales pone mucho rostro contra las tentaciones del enemigo heciendo oppósito per diametrum; y por el contrario, si la persona que se exercita comienza a tener temor y perder ánimo en sufrir las tentaciones, no hay bestia tan fiera sobre la haz de la tierra como el enemigo de natura humana, en prosecución de su dañada intención con tan crecida malicia.
Assimismo se hace como vano enamorado en querer ser secreto y no descubierto:
porque así como el hombre vano, que hablando a mala parte requiere a una hija de buen padre, o una mujer de buen marido, quiere que sus palabras y suasiones sean secretas; y el contrario le displace mucho, quando la hija al padre o la mujer al marido descubre sus vanas palabras y intención depravada, porquefácilmente collige que no podrá salir con la impresa comenzada: de la misma manera, quando el enemigo de natura humana trae sus astucias y suasiones a la ánima justa, quiere y desea que sean recibidas y tenidas en secreto; mas quando las descubre a su buen confessor o a otra persona spiritual, que conosca sus engaños y malicias, mucho le pesa: porque collige que no podrá salir con su malicia comenzada, en ser descubiertos sus engaños manifiestos.
Assimismo sea como un caudillo, para vencer y robar lo que desea;
porque así como un capitán y caudillo del campo, asentando su real y mirando las fuerzas o disposición de un castillo, le combate por la parte más flaca; de la misma manera el enemigo de natura humana, rodeando mira en torno todas nuestras virtudes theologales, cardinales y morales; y por donde nos halla más flacos y más necesitados para nuestra salud eterna, por allí nos bate y procura tomarnos.
Bulle en mi interior y no sé como expresarlo. No son sentimientos, ni pensamientos, no son ideas, ni imágenes, pero aletea en mi interior pujando por salir, buscando en mi carne la forma de encarnarse. Temo pronunciar palabra y mancillar la pureza de esta Verdad. Sin palabras aguardo a que el Verbo se haga carne en mí.
El que está consolado procure humiliarse y baxarse quanto puede, pensando quán para poco es en el tiempo de la desolación sin la tal gracia o consolación. Por el contrario, piense el que está en desolación que puede mucho con la gracia sufficiente para resistir a todos sus enemigos, tomando fuerzas en su Criador y Señor
Llegan días de dolor, dolor que es sufrimiento. El sufrimiento me empuja al abismo de la soledad, cuanto más sufro más sólo me siento. Nada ni nadie puede cerrar el vacío que se abre ante mí. La incomprensión y la indiferencia de los que me rodean exacerba este sentimiento. Pareciera que todo lo anterior fuera un sueño ingenuo y este dolor fuera la única verdad eterna de mi ser. Sé que sólo lo parece.
Señor, miro tu cuerpo inerte clavado en la cruz, y atisbo a comprender la soledad infinita en la que te encuentras.
Si la soledad del sufrimiento no me devora es porque tu amor, oh Padre, me sostiene. Abrazado a tu cruz quiero gritar a una voz con tu Hijo: “Todo está cumplido“, y con la ofrenda de mi sufrimiento dar a luz la nueva vida.
Tres causas son porque nos hallamos desolados: la primera es por ser tibios, perezosos o negligentes en nuestros exercicios spirituales, y así por nuestras faltas se alexa la consolación spiritual de nosotros; la segunda, por probarnos para quánto somos, y en quánto nos alargamos en su servicio y alabanza, sin tanto estipendio de consolaciones y crescidas gracias; la tercera, por darnos vera noticia y cognoscimiento para que internamente sintamos que no es de nosotros traer o tener devoción crescida, amor intenso, lágrimas ni otra alguna consolación spiritual, mas que todo es don y gracia de Dios nuestro Señor, y porque en cosa ajena no pongamos nido, alzando nuestro entendimiento en alguna soberbia o gloria vana, attribuyendo a nosotros la devoción o las otras partes de la spiritual consolación.
1. Nunca creer que somos los primeros que han leído la Santa Escritura. Muchos, muchísimos a través de los siglos la han leído, meditado, vivido, transmitido. Los mejores intérpretes de la Biblia son los santos.
2. La Escritura es el libro de la comunidad eclesial. Nuestra lectura, aunque sea a solas, jamás podrá ser en solitario. Para leerla con provecho, hay que insertarse en la gran corriente eclesial que conduce y guía el Espíritu Santo.
3. La Biblia es “Alguien”. Por eso se lee y celebra a la vez. La lectura mejor de la Biblia es la que se hace en la Liturgia.
4. El centro de la Santa Escritura es Cristo; por eso, todo debe leerse bajo la mirada de Cristo y cumplido en Cristo. Cristo es la clave interpretativa de la Santa Escritura.
5. Nunca olvidar que en la Biblia encontramos hechos y dichos, obras y palabras íntimamente unidas unas con otras; las palabras anuncian e iluminan los hechos, y los hechos realizan y confirman las palabras.
6. Una manera práctica y provechosa de leer la Escritura es comenzar con los santos Evangelios, seguir con los Hechos y las Cartas e ir entreverando con algún libro del Antiguo Testamento: Génesis, Éxodo, Jueces, Samuel, etcétera… No querer leer el libro del Levítico de corrido, por ejemplo. Los Salmos deben ser el libro de oración de los grupos bíblicos. Los profetas son el “alma del Antiguo Testamento: hay que dedicarles un estudio especial.
7. La Biblia se conquista como la ciudad de Jericó: dándole vueltas. Por eso, es bueno leer los lugares paralelos. Es un método entretenido, pero muy provechoso. Un texto esclarece al otro, según aquello de San Agustín: “El Antiguo Testamento queda patente en el Nuevo y el Nuevo está latente en el Antiguo”.
8. La Biblia debe leerse y meditarse con el mismo Espíritu con que fue escrita. El Espíritu Santo es su autor principal y es su principal intérprete. Hay que invocarlo siempre antes de comenzar a leerla y al final, dar gracias.
9. Nunca debe utilizarse la Santa Biblia para criticar y condenar a los demás.
10. Todo texto bíblico tiene un contexto histórico donde se originó y un contexto literario donde se escribió. Un texto bíblico, fuera de su contexto histórico y literario, es un pretexto para manipular la Palabra de Dios. Esto es tomar el nombre de Dios en vano.
Cada día acontece un milagro en la entrada de Nova Bella: Dios mío, ayúdame. A diario 7 u 8 personas comparten su oración de forma espontánea como un comentario. Esto ha sido totalmente inesperado para los autores de Nova Bella, quiénes en esa entrada compartimos simplemente una cita bíblica que en ese momento nos interpeló: Apocalipsis 2, 2-5. Mientras escribo esta entrada compruebo que hay 1517 oraciones, en su mayoría peticiones, algunas son tremendas experiencias humanas de sufrimiento y necesidad.
Jesús decía Pedid y se os dará. Cuando se vive de la fe la oración brota, y la oración más pura es la de petición, que nace del que se siente necesitado, del que percibe su propia indigencia y suplica la gracia para ser salvado. El Señor no desoye ninguna de estas súplicas. Si nuestra oración es sincera el Señor la escucha y atiende, no siempre dándonos lo que pedimos, pero sí lo que necesitamos.
Cuando se vive de la oración la fe brota. Al compartir la oración comunicamos la esencia de la fe, al acoger la de nuestros hermanos crecemos en ella.
¡Nova Bella ha recibido un regalo del Señor! El de tener un espacio donde compartir y crecer en la fe. La semilla de su PALABRA va dando frutos.
Hemos abierto un espacio similar en Facebook, ampliando así los lugares en Internet donde podamos compartir nuestra oración.
El que está en desolación, considere cómo el Señor le ha dexado en prueba en sus potencias naturales, para que resista a las varias agitaciones y tentaciones del enemigo; pues puede con el auxilio divino, el cual siempre le queda, aunque claramente no lo sienta; porque el Señor le ha abstraído su mucho hervor, crecido amor y gracia intensa, quedándole tamen gracia sufficiente para la salud eterna.
“¡Ven!”, le dijo. Bajó Pedro de la barca y se puso a caminar sobre las aguas, en dirección a Jesús. Pero al sentir la violencia del viento, le entró miedo y, como comenzara a hundirse, gritó: ¡Señor sálvame!
(Mt 14, 22-33)
El que está en desolación, trabaxe de estar en paciencia, que es contraria a las vexaciones que le vienen, y piense que será presto consolado, poniendo las diligencias contra la tal desolación, como está dicho en la sexta regla.
—Por favor… domestícame —le dijo.
—Bien quisiera —le respondió el principito pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y
conocer muchas cosas.
—Sólo se conocen bien las cosas que se domestican —dijo el zorro—. Los hombres ya no tienen
tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan
amigos, los hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!
—¿Qué debo hacer? —preguntó el principito.
—Debes tener mucha paciencia —respondió el zorro—. Te sentarás al principio un poco lejos de
mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de
malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca…
(El Principito. Antoine de Saint Exupéry)
Domesticar es querer, es tener paciencia, es amar sin pegas ni condiciones, desde la ternura, la comunicación, el crecimiento diario.Es amar con los ojos bien abiertos. No hace falta día de los enamorados, ni día de la amistad, ni de las parejas… para demostrar el amor a las personas que queremos. El amor se cuida día a día, fuera de los estereotipos, el consumismo y lo comercial. El amor, por suerte, está por encima de todo y es mucho más importante de lo que nos venden en los medios de comunicación; es más sólido y profundo. Como diría el Principito, es ” lo esencial invisible a los ojos”, o nuestro fundador ” lo esencial es lo interior”. Que sepamos descubrir el AMOR en todo lo que nos rodea. El amor de Dios.
Lo esencial es lo invisible a los ojos. Lo esencial es lo interior. El amor
Somos Elena, Paco, Vicente, Daniel, Sergio, María y Javi, intentamos buscar día a día la voluntad de Dios y crecemos compartiendo con sencillez nuestros dones, inquietudes y esperanzas. Nova Bella está tintada de los colores de nuestras vidas: la informática, la educación, el diseño, la lectura, la búsqueda de Dios…
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