No son la primavera o los rosales
ni la suave fragancia de los lilos
ni el narcótico vuelo
del mosquito al que dora el sol tardío.No es tampoco esta hora
con todo su ascendiente y su prestigio,
la hora en que el silencio va tejiendo,
con su hilo más fino.No el ruiseñor que canta ni mis sueños
me retienen atado a tan grato infinito,
sino el dulce desvelo de volverme
olvido de mí mismo.Andrés Trapiello
Para llegar al sentimiento de libertad interior, se necesita espacio en abundancia y soledad. Hay que agregar el dominio del tiempo, el silencio total, la sobriedad de la vida y la cercanía del esplendor de un paisaje. La ecuación de esas conquistas lleva a la cabaña del ermitaño
S.Tesson
A la tarde asoma el sol y la nieve toma un tinte de acero. Las placas blancas brillas con el resplandor del mercurio. Trato de tomar una foto de este fenómeno pero la imagen no transmite nada de la irradiación. Vanidad de la foto. La pantalla reduce lo real a su valor euclidiano. Mata la sustancia de las cosas, comprime su carnadura. La realidad se aplasta contra las pantallas. Un mundo obsesionado por la imagen se priva de saborear las misteriosas emanaciones de la vida. Ningún objetivo fotográfico captará las reminiscencias que despliega un paisaje en nuestras almas”
S. Tesson

Todo indica que lo que percibimos a través de los medios de comunicación es verdad, que tenemos un papa cercano y sencillo, que transmite la sencillez de un Dios cercano, la naturalidad del evangelio encarnado, la frescura vital del Espíritu que lo renueva todo”
El logro del equilibrado término medio, en que ha de consistir el uso liberal y magnificente de los recursos de las entidades financieras, conduce
a la virtud de la prudencia que no en balde es guía, medida y razón de todas las virtudes morales y debe ser, sin duda alguna, la
virtud específica del banquero. La prudencia económica se refiere al uso de las riquezas no como fin último, sino como instrumento.
Los dos vicios que por defecto se apartan de la prudencia son, uno, la imprudencia, con los componentes de la precipitación, la falta de consideración y la inconstancia; y, dos, la negligencia, que se opone a la solicitud y se manifiesta en la no elección de los medios pertinentes. El vicio opuesto por exceso a la prudencia económica es más peligroso que los anteriores porque presenta una cierta semejanza aparente con la prudencia; es la astucia, esta especie de sentido simulador e interesado que, con el engaño y el fraude, busca el fin por caminos torcidos.
Por ello, infringen sus deberes morales los bancos que, llevados de un desmesurado afán de crecimiento, pagan los depósitos más allá de lo que en cada momento tolera el mercado del crédito, u otorgan el crédito en condiciones inferiores a las posibles, ya que de esta forma ponen en peligro su solvencia y su supervivencia, que son la garantía de los depositantes
Rafael Termes

Lo que sueñas no es sueño. Abre los ojos
y míralo ante ti. ¿Tardó en cumplirse
tu rosa verdadera?
Tardaste tú en soñarla.Este poema de Eloy Sánchez Rosillo me hace buscar un texto de Gustavo Martín Garzo:
“Y qué nos dicen esos libros? Algo muy simple: que podemos traernos cosas de los sueños. Coleridge tiene un poema en que un poeta sueña con un jardín fabuloso donde todo es perfecto. Paseando por sus senderos, ve un hermoso rosal y toma distraído una de sus rosas. Pero algo pasa y se descubre, de golpe, acostado en el cuarto inmundo de una pensión. Comprende decepcionado que ese jardín sólo ha existido en su fantasía y, cuando trata de volver a dormirse, ve sobre la mesilla la rosa que acaba de cortar. Puede que el jardín fuera un sueño, pero se ha traído de él una flor. ¿Es posible esto? La literatura nos dice que sí. El poema es la prueba. Coleridge no se limita a soñar con un lugar maravilloso, sino que escribe un poema que podemos leer. Ese poema es la rosa, una rosa de palabras. Leerlo es pasear por el jardín encantado, aspirar sus aromas desconocidos, llevar en las manos la rosa soñada.”
de un poeta a otro
Rosas, Ramón Gaya
La primera virtud en la gestión de las entidades financieras es el respeto a la libertad de las personas, tanto las de dentro de la empresa como las que desde el exterior están en contacto con ella. Se opone a esta virtud toda forma de violencia o coacción física o moral para imponer obligaciones o condiciones. Una manifestación particular de este respeto a la libertad es el de informarl a los clientes en forma correcta e inteligible de las condiciones a aplicar en las distintas operaciones, a fin de que el presunto cliente pueda compararlas con las condiciones ofertadas por las otras entidades y decidir libremente
Las siguientes virtudes, propias para el manejo del dinero son la virtud de la liberalidad, parte potencial de la justicia, que, según Aristóteles, consiste en el uso moderado de las riquezas; y la magnificencia, parte de la fortaleza, cuyo objeto propio es tender a la realización de grandes cosas con dispendio proporcionado; es decir, grandes, no necesariamente por la cantidad del dispendio, sino por la magnificencia proporcionada a la obra. Los vicios opuestos a estas dos virtudes son, por defecto, la avaricia y la mezquindad y, por exceso, la prodigalidad y el despilfarro
Sería, por un extremo, contrario a la ética de las empresas financieras una visión avariciosa o mezquina que, al impulso de una excesiva e impropia de las entidades financieras aversión al riesgo, condujera, a retirarse de la inversión en empresas productoras de riqueza y creadoras o mantenedoras de empleo, para invertir exclusiva o desmesuradamente en activos monetarios sin riesgo o, lo que socialmente es peor, en activos de refugio también sería no ético. Por el otro extremo, el prodigar y despilfarrar los recursos en operaciones sin más productividad económica y social que el lujo y la ostentación de los dirigentes, el fomento exagerado de la propia imagen de la entidad; el control de medios de información o de grupos de presión, al objeto de protegerse contra presuntos ataques o contra divulgaciones de los aspectos desfavorables de la marcha de la empresa; o, finalmente, la busca de otros fines que, siendo en sí mismos lícitos, no pueden ser perseguidos a expensas de la rentabilidad debida a los accionistas y de la solvencia de la entidad frente a sus depositantes
Rafael Termes

Nunca se acaba de entender el alba.
Por más que uno la observe un día y otro
-sobre todo en verano-, no se puede
desvelar el motivo de sus hábitos
ni los secretos de su condición.
Todo es en ella prodigioso y nadie
consiguió descifrarla.
Miro, absorto,
el mágico momento en que la noche
deja de ser la noche y rompe el día.
Desde la oscuridad que ahora me envuelve,
con el balcón de par en par abierto,
constato este milagro de la luz
que no es aún casi luz, que es luz apenas.
Y nada inquiero, nada me pregunto.
Ante un asunto así, tan delicado,
sólo hay lugar en mí para el asombro.Eloy Sánchez Rosillo, Antes del nombre
El último gesto por la paz. Levantarse de la postración ética. Sueño de locos.
Cita, Justicia, Paz e Integridad de la Creación, Testimonio de vida No hay comentarios »Nos sentimos dichosos de haber podido formar parte de ese grupo de gente que supo levantarse de la postración ética que sufría nuestra sociedad para emprender el camino hacia el horizonte de la dignidad humana. Queremos agradecer a todas las personas que se sumaron a alguna de nuestras convocatorias su apoyo y su compañía. Gracias a ellas, la iniciativa de Gesto por la Paz no se quedó en el sueño de unos locos y pudo convertirse en el clamor mayoritario de quienes queríamos vivir en paz y libertad”.
Comunicado final de Gesto por la paz, en su disolución










![[Pintura] «Las rosas» (detalle), 1948](http://cvc.cervantes.es/img/gaya/det_las_rosas_258.jpg)






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