«Pero yo os digo a los que me escucháis: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odien, bendecid a los que os maldigan, rogad por los que os difamen.(…)Porque con la medida con que midáis se os medirá.»
Lc 6, 27-38

En la medida en que amaste, tú serás,
serás la parte del amor que hubo en ti,
no me interesan tus esquemas ni tu imagen,
tus poderes ni equipaje,
nada de eso entrará.
Sólo me importa lo que diste
a los más pobres, entregaste a los enfermos,
lo que amaste a los demás.
Quedará el amor que hubo en ti.
¡Cuántas noches has dormido tan tranquilo
aun sabiendo que otros muchos andan mal!
Cómo explicarme que has perdido tanto tiempo
estudiando y trabajando y olvidaste a los demás.
Ahora que quieres, tienes que rendirme cuentas
de lo mucho que has amado, no me interesa más.
Quedará el amor que hubo en ti.
Publicado por María Arias Cabello el 18 de Febrero de 2007 |

