para que dé testimonio de Ti con ganas
y dé tu buena noticia con palabras acertadas;
para que nunca diga nada que hiera o destruya,
ni traicione a quien ha confiado su vida en mi secreto,
sino que haga brotar la alegría y la paz.

Publicado por Daniel Pajuelo Vázquez el 30 de Noviembre de 2006 |

