Sobre la visita de Benedicto XVI a Inglaterra

Cristianismo, Sociedad, Testimonio de vida Dejar un comentario
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Una reflexión de José María Salaverri.

“Estoy muy ilusionado con mi visita al Reino Unido y envío saludos cordiales a todo el pueblo de Gran Bretaña”

. Así comienza el mensaje de Benedicto XVI para preparar su visita del 16 al 19 de septiembre.
Es una visita muy importante. Una visita de Estado y una visita pastoral. Una muestra de su importancia nos la da la reacción de algunos pequeños grupos a quienes parece molestar. Los famosos ateos han hecho una nueva campaña en los autobuses: “Papa, ordena mujeres”. Uno se pregunta para qué quieren sacerdotes, hombres o mujeres, si no creen en Dios. Está claro: son ganas de fastidiar y crear mal ambiente. Se ha organizado en estas fechas la presentación del libro de Hawking en el que parece que se afirma que Dios está de sobra. El Universo salió solito de la nada. Debe ser una nada maravillosa. Repito, ganar de fastidiar… Se critica que el viaje va a costar mucho dinero, cuando se despilfarran millones en otros proyectos bastante menos importantes. Sí, ganas de fastidiar. Se sacan estadísticas en que se dice que una gran mayoría de ciudadanos se muestran indiferentes (les han salido muy pocos en contra). Ganas de fastidiar. Pero…

Una beatificación significativa

Uno se puede preguntar ¿por qué ciertos grupos –minoritarios pero influyentes- tienen esa animosidad contra Benedicto XVI? Pienso que uno de los motivos es que se opone, con mucha inteligencia y muy buenas razones, al ambiento relativista y subjetivista en el que resulta fácil manipular a la gente. Efectivamente, la prevista beatificación de John Henry Newman (1801-1890) es un auténtico desafío a ese ambiente. Fue un incansable buscador de la verdad, aceptándola aunque esa verdad encontrada le perjudicase personalmente.
En 1945, cuando se convierte a la Iglesia católica, está en la plenitud de su fama y de su ‘status’ como clérigo anglicano. Desde joven estaba convencido que el anglicanismo era la verdad cristiana entre dos extremismos: el protestantismo y el catolicismo. Sus reflexiones e investigaciones, sobre todo la lectura de los Santos Padres, le llevan a comprender que la verdad está en la Iglesia de Roma. Renuncia a su cómoda vida en la iglesia anglicana, que le mira como un traidor. Y en la Iglesia católica hay muchos que no se fían de él. No le importa: ha encontrado la verdad y eso es lo que su conciencia le pide. Lo pasa muy mal, pero se hace sacerdote católico en una Inglaterra todavía muy anticatólica. En 1879, León XIII lo nombra cardenal. En su tumba manda poner este epitafio: “Ex umbris et imaginibus in veritatem”. “Desde las sombras y las imágenes hacia la verdad”. El itinerario de su vida.

“Ganar y perder”
Antes de su ingreso en la Iglesia católica, Newman noveló su conversión con un título significativo: “Ganar y perder”. Lo explica hablando de su ficticio protagonista:
“Ganaría muchas cosas al hacerse católico; cosas mejores, más altas, más nobles, pero desde luego (…) no podría tener otro Oxford, ni lo amigos de su infancia y juventud. Había elegido otra cosa”.
Y sintetizando el camino recorrido:
“Antes de la conversión la fe es una aventura, después es un don. Se acerca uno a la Iglesia por el camino de la razón, pero para entrar dentro hay que seguir la luz del Espíritu”.
Con el ejemplo del Beato John Hennry Newman, Benedicto XVI nos va a pedir dejarnos iluminar por la verdad, ante todo por la verdad sobre nosotros mismos. Nos va a pedir salir del cómodo nido en que muchos católicos estamos instalados. ¿Qué estamos dispuestos a ‘perder’ para poder ganar en verdad, en coherencia, en amor de Dios y del prójimo. En una palabra en santidad ‘en la luz del Espíritu Santo’. ¿Nos animaremos?
8 de septiembre de 2010,
José María Salaverri sm



Escrito por Daniel Pajuelo Vázquez Bio de  Daniel Pajuelo VázquezEntradas escritas por Daniel Pajuelo Vázquez






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Daniel Pajuelo Vázquez
 
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