El pasado viernes en el encuentro con Pueblo de Dios Vicente en su oración dijo algo que me movió a meditar: “Criticamos o hablamos bien de la sintonía en la que estamos pero NO cambiamos de ella. No cambiamos la sintonía”. No nos convertimos. Y aunque a menudo andamos en cosas de Dios no llegamos a volver nuestra vida completamente hacia Él. ¿Por qué?
Medito…
No puedo cambiar de sintonía porque mis motivaciones no cambian, y mis motivaciones no cambian porque mis miedos no cambian.
Pero Dios me dice: “No temas”
luego, todo es posible.
creo en que llegaré a convertirme a ti Señor, lo creo.

Publicado por Daniel Pajuelo Vázquez el 21 de Febrero de 2006 |


