Matrimonio. Recuerda, tú que estás considerando casarte, que el matrimonio no tiene nada que ver con una gran boda, ni con tener un sueldo fijo, ni tan siquiera con tener ya el piso. Vuestra unión manifestará al mundo el grande amor de Cristo a su Iglesia, un amor capaz de la mayor entrega, que todo lo espera, todo lo perdona, capaz de dar sentido a los momentos de dolor, un amor sin límites, el amor de los amores. Para quiénes se esposan ante Dios y la comunidad nunca les faltará este amor de Cristo. Ellos se van transformando en lámparas encendidas que alumbran nueva vida y esperanza al mundo. Esta es la historia de muchos que han amado en plenitud, también puede ser la tuya.
Ágora inaugura el blog Homilía Dominical, del marianista sacerdote Lorenzo Amigo.
El P. Lorenzo Amigo es sacerdote marianista. Su formación ha estado marcada profundamente por la Sagrada Escritura (Estudios de “Trilingüe bíblico” en Salamanca; Tesis sobre la Biblia sefardí). Ha sido Rector del Seminario Marianista y profesor de Biblia en el Instituto Regina Mundi de Roma. Actualmente vive en Zaragoza como responsable de Vida Religiosa de la provincia SM de España. Celebra los domingos en la Parroquia marianista de Santa Cruz en Zaragoza.
En Ágora abrió Lorenzo hace unos años un foro donde nos ha ido ofreciendo su comentario a la Palabra de Dios cada domingo. Ahora el foro se convierte en un blog:
Normalmente cuando a alguien le preguntas si conoce el Rap hay respuestas de todo tipo, pero por lo general lo suelen conocer aunque no guste, pero cuando preguntas si conocen el Rap Católico, la gente te mira extrañada, como diciendo…. pero ¿eso existe? y no hablo de gente que esté fuera de la Iglesia sino gente de dentro de la Iglesia. Por eso he querido recopilar todo el Rap Católico en una web, para que se conozca mejor la vocación de todos los raperos que intentan llevar la palabra de Dios a través de este medio de expresión. Hay algunos que lo hacen simplemente para rezar, otros para evangelizar pero todos tienen un mismo objetivo común Alabar y Glorificar al Señor.
La web es: http://www.rapcatolico.tk/
Hace unas semanas tuvo lugar en Valencia un Congreso Nacional de Pastoral Juvenil. Para anunciarlo encargaron este vídeo a Juan Manuel Cotelo, director de La última Cima, que con el mismo gancho transmite ahora en una serie de entrevistas, algo de la realidad de la fe que estamos viviendo entre los jóvenes de forma bastante acertada a mi parecer.
A partir de este montaje, hemos aprovechado para hablara de la fe, y su transmisión en el mundo de hoy a chavales de 2º de Bachiller en el contexto de unos ejercicios espirituales.
Creo que merece la pena verlo y analizarlo detenidamente.
¿Cuáles son las normas de la Iglesia? ¿Cuáles son mis normas? ¿Qué consigo con mis normas? ¿A qué aspiro? ¿Y Dios? ¿Cómo transmitirlo? Entorno a estas preguntas, presenta a una juventud rebelde que rechaza a una Iglesia inflexible por querer buscar su propio camino que conduce al vacío, y quizá por eso, estos mismos jóvenes ponen la expectativa en volver a la fe y la moral cristiana recibida de sus padres. Finalmente nos empuja a ser testigos de la fe desde la propia vivencia y con el ejemplo coherente, para ser modelos significativos para otras personas. Ser transmisores de vida más que de verdades.
Y escribiendo esto me viene a la cabeza la película Brave
El destino puede cambiar, mira en tu interior, repara el lazo roto por el orgullo
Esta es la clave que recibe la protagonista para resolver el problema.
Una madre y una hija inflexibles, orgullosas habrán de descubrirse mutuamente y aprender a quererse de nuevo para reparar el lazo que rompieron con su intransigencia. La joven por ser joven, soñadora, e indomable; la madre por ser madre y reina, responsable de su hija y su porvenir. Las dos olvidaron que son madre e hija, y que la madre un día fue hija y que la hija un día será madre.
“Si tan solo me escuchara!”… se reprochan mutuamente en un divertido diálogo que acaba con la ruptura del amor que les unía.
¿Será esto lo que nos pasa muchas veces entre la “madre” Iglesia y a sus jóvenes?
En términos muy concretos: es la iglesia la que no obstante todas las debilidades humanas existentes en ella nos da a Jesucristo; solamente por medio de ella puedo yo recibirlo como una realidad viva y poderosa, que me interpela aquí y ahora.
Henri De Lubac ha expresado de este modo esta verdad: «Incluso los que la desprecian (iglesia), si todavía admiten a Jesús, ¿saben de quién lo reciben? … Jesús está vivo para nosotros. Pero ¿en medio de qué arenas movedizas se habría perdido, no ya su memoria y su nombre, sino su influencia viva, la acción de su evangelio y la fe en su persona divina, sin la continuidad visible de su iglesia?… Sin la iglesia, Cristo se evapora, se desmenuza, se anula. ¿Y qué sería la humanidad privada de Cristo?».
“Mi alimento es hacer la voluntad del Padre que me ha enviado, y llevar a cabo su obra” (Jn 4, 34)
El pecado siempre presenta la libertad como libre arbitrio: una elección entre el bien y el mal. Esto no es el don de la libertad que Dios nos ha confiado. La libertad no es tanto poder elegir entre el bien y el mal, sino secundar con mi voluntad la dirección hacia la que oriento mi ser. Paradójicamente el mayor grado de libertad es la obediencia al modo de Cristo, pues por ella me oriento hacia la filiación, el ser hijo de Dios, que es la plena realización de la condición humana.
“Yo os he dado ejemplo, para que hagáis vosotros como yo hice” (Jn 13,15)
Ciertamente, en la historia del posconcilio la constitución sobre la liturgia no fue comprendida a partir de este fundamental primado de la adoración, sino más bien como un libro de recetas sobre lo que podemos hacer con la liturgia. Mientras tanto, los creadores de la liturgia, ocupados como están de modo cada vez más apremiante en reflexionar sobre cómo pueden hacer que la liturgia sea cada vez más atractiva, comunicativa, de forma que la gente participe cada vez más activamente, no han tenido en cuenta que, en realidad, la liturgia se “hace” para Dios y no para nosotros mismos. Sin embargo, cuanto más la hacemos para nosotros mismos, tanto menos atractiva resulta, porque todos perciben claramente que se ha perdido lo esencial.
En este nuevo orden los derechos ya no son propios del ser humano, sino que se los otorga el Estado. Con una mano se estrangula a los católicos, los únicos que defienden la dignidad inviolable del ser humano, y con la otra se reparte propaganda sobre el nuevo ser humano, hecho a la medida de su propia voluntad: eugenesia, aborto libre, control de la natalidad, eutanasia, ideología de género… Los líderes de este nuevo orden se frotan las manos ante la crisis, es para ellos un signo de los tiempos, el final de un ciclo, el tiempo de la subversión de las masas y la instauración definitiva de la era poshumana, donde Dios es el Estado, y la vida puro material biológico.
la escucha de la llamada de la presencia requiere pasar de la superficialidad de la vida (de la pérdida de tiempo existencial, de los apegos, del divertimento insustancial) a la recuperación del centro de la persona;
de la dispersión a la unificación interior en torno al verdadero centro.
De la disipación de sí mismo en un activismo desaforado a la simplificación de la vida en torno a lo único necesario.
Se trata más bien de hacerse disponible, de hacer lugar, de ahondar en el vaciado infinito que Dios ha puesto en su interior, y ponerse a la altura de la realidad por la que el hombre es buscado”
“Hijo mío, trabaja cada día solo tanto suelo como el que ocupa tu cuerpo al descansar; de este modo tu trabajo progresará poco a poco y no te desanimarás”. Cuando el joven escuchó este consejo, lo siguió, y en poco tiempo el campo estuvo limpio y pudo cultivarlo. “Hermano, haz tú lo mismo, trabaja poco a poco y no te desalentarás”.
Apo 1151
“El camino a través del desierto. 40 dichos de los padres del desierto” Anselm Grün
Muchas veces se acumula el trabajo, un montón de pequeñas cosas que tenemos que hacer y que nos bloquean. ¿Por dónde empezar? ¿qué hacer? Y al final no hacemos nada…
Que mal está el mundo… es que la juventud… es que los políticos… es que la Iglesia… es que las familias… es que la crisis… hay demasiadas cosas que arreglar, no se puede hacer nada…
Lo mismo: tengo que tomar conciencia de la realidad y trabajarla en dosis asequibles que me permitan avanzar. Cada semana, o cada día escribir una pequeña lista de cosas que he de sacar adelante y que pueda cumplir contando además con el descanso necesario.
Somos Elena, Paco, Vicente, Daniel, Sergio, María, Nano, Javi y Pablo, buscamos día a día hacer la voluntad de Dios y crecemos compartiendo con sencillez nuestros dones, inquietudes y esperanzas. Nova Bella está tintada de los colores de nuestras vidas: la informática, la educación, el diseño, la lectura, la búsqueda de Dios
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