Cada vez oigo más el uso del término género para referirse a lo que antes llamábamos sexo. Hoy se lo he oído al camarero de mi universidad y pensaba que no sabemos lo que decimos exactamente ni lo que implica cuando usamos ese término. Creo que la mayoría lo usan pensando que es una forma más moderna y adecuada de decir sexo. Pero no es así, en este concepto está implícito un modelo de persona muy distinto al que tenemos los cristianos.
Antes una persona era de sexo varón o mujer, ahora uno puede ser de sexo varón y de género femenino, masculino o neutro (el antiguo término bisexual).
Los que defienden esta ideología quieren afirmar que las diferencias entre el varón y la mujer, no corresponden a una naturaleza fija que haga a unos seres humanos varones y a otros mujeres. Las diferencias son meramente culturales y responden al contexto social. Podríamos decir que hay cinco sexos y no sólo dos.
Escribía al respecto Benedicto XVI (antes de ser Papa):
La ideología de género es la última rebelión de la creatura contra su condición de creatura.
Con el ateísmo, el hombre moderno pretendió negar la existencia de una instancia exterior que le dice algo sobre la verdad de sí mismo, sobre lo bueno y sobre lo malo.
Con el materialismo, el hombre moderno intentó negar sus propias exigencias y su propia libertad, que nacen de su condición espiritual.
Ahora, con la ideología de género el hombre moderno pretende librarse incluso de las exigencias de su propio cuerpo: se considera un ser autónomo que se construye a sí mismo; una pura voluntad que se autocrea y se convierte en un dios para sí mismo.
Si queréis saber más os recomiendo la lectura del artículo “La ideología de género” de Oscar Almazora, religioso marianista, que fue obispo auxiliar de Lima.
Es sólo ante la faz del horror cuando encontráis vuestro más noble yo, y podéis llegar a ser tan nobles
Cita de la conversación entre Gabriel y Jhon en la película Constantine
Lamentablemente volvemos a ponernos frente a la cara del horror y a descubrir que así sí podemos ser solidarios, sentirnos con-movidos por los que agonizan.
Por suerte, aun reaccionamos ante el horror, esperemos no seguir endureciendo nuestros sentidos y que no tengan que ser las desgracias cada vez mayores para que les prestemos atención.
¿Por qué ocurren estas cosas? ¿Por qué a los más pobres?. Algunos le echan la culpa a Dios, otros lo usan de argumento para decir que Dios no existe porque permite esto. Pero lo cierto es que “gracias”, y perdón por la palabra, a esta catástrofe, cambia nuestra indiferencia con los haitianos por un compromiso con ellos. Sólo ante el dolor, y por lo visto necesita ser cada vez más intenso, recordamos que en nuestras manos está hacer algo.
Sin embargo, una vez que Haití empiece a recuperarse con la masiva respuesta que está llegando desde todas partes del mundo, podríamos plantearnos que más de la mitad de los habitantes del plantea vive en una situación de miseria tal, que les convierte en pasto de cualquier inclemencia natural de la Tierra, grande o pequeña: fuego, viento, lluvia, terremoto. Si no hubiera miseria en el mundo, esto no habría pasado, habría provocado muchas menos víctimas o ninguna, y daños perfectamente asumibles por el país, como ocurre a lo largo del año muchas veces, en otras regiones más ricas. Así que la causa de la catástrofe me parece clara: Nosotros hemos permitido que ocurriera, el terremoto en sí es sólo un ingrediente más que ha acelerado la muerte de los que estábamos, ya desde antes, dejando morir de hambre más lentamente.
PODEMOS evitar la próxima catástrofe acabando con la miseria y la desigualdad. Es perfectamente posible pero tenemos que darnos cuenta y asumir nuestra responsabilidad, igual que la que se nos despierta en momentos puntuales. Yo creo que es posible.
Te invito a escuchar una canción que nos dejaba María hace algún tiempo y que nos invitaba a dar el paso y comprometernos con el mundo. El grito de mi generación.
Mientras, no dejemos de ayudar de todas las formas posibles al pueblo haitiano, y especialmente con la oración que eso siempre lo tenemos al alcance de la mano.
En mi país la persecución de los delitos contra la propiedad intelectual va en aumento. El gobierno actual quiere implantar una ley por la que, sin necesidad de una orden judicial, te desconecten Internet, si tras tres avisos sigues descargando contenido protegido por los derechos de autor. A la par los jueces reconocen, como ha sido siempre aquí, el derecho a la copia privada, y las entidades de defensa de los autores (SGAE a la cabeza) hacen campañas coaligadas con el gobierno para demonizar a los que copian música o cine.
En todo este debate se olvidan las cuestiones importantes, ¿qué es el copyright? ¿qué es la propiedad intelectual? ¿en qué se fundamenta? ¿se puede poner precio a una idea? ¿existen ideas originales, propias de una sola persona o grupo? ¿a quién beneficia esta concepción de la propiedad privada intelectual? ¿hay explotación por parte de los intermediarios? ¿produce pobrezas, excluídos y paradojas este sistema? ¿tiene algo que decir la Iglesia con respecto a esta cuestión? ¿qué principios rigen la moral cristiana en este sentido?
Al hilo de estas cuestiones me ha gustado una reflexión de José María Lancho, abogado. Extraigo parte. Creo que es muy clarividente:
Un sabio francés, un tal Descartes, ima-
ginaba el mundo constituido por una sola
materia homogénea, con completa ausen-
cia de vacío, un “verdadero cuerpo, per-
fectamente sólido, que llena por igual
todas las longitudes, anchuras y profundi-
dades de ese gran espacio. Bueno, los
modernos juristas que se enfrentan a los
inmateriales no han ido mucho más lejos,
han llenado lo invisible de estacas y alam-
bres, parcelando, hasta lo inverosímil, los
productos del espíritu y la conciencia. Así,
desde las líneas de código para ordenador,
las creaciones intelectuales de todo orden
e incluso los axiomas de la experiencia
económica (el denominado know how),
han sido todas cubiertas con el “manto
cosificador de la propiedad”, parafrase-
ando a Francois Ost, el gran jurista belga
de la defensa de la naturaleza.
Estamos en un momento de la ciencia
jurídica, y de la eficacia hipertrófica del
Estado que la sustenta, en que práctica-
mente nada que pueda nacer del pensa-
miento puede escapar de la apropiación y
de la divisibilidad hasta el infinito, en
valores susceptibles de comercio. No
podemos extrañarnos: en el núcleo ideoló-
gico y técnico de nuestro derecho civil se
encuentran las herramientas para transfor-
mar y patrimonializar todas las cosas,
incluso las invisibles concepciones de
nuestro pensamiento.
Este proceso, aplicado al ámbito de las
creaciones del pensamiento, ha producido
enormes paradojas en beneficio de pocos,
y no sólo en el ámbito privado, sino abu-
sos que han condicionado el propio fun-
cionamiento del sector público. Por consi-
guiente, no es de extrañar que haya
habido una reacción global y contraria y
negacionista de la propiedad intelectual.
Ese no ha sido el camino emprendido por
el software libre. Pero de hecho, cualquier
movimiento que cuestione las experien-
cias abusivas de la propiedad intelectual
corre el riesgo de ser interpretado como
un movimiento antipropiedad intelectual.
Eso, precisamente, ha acontecido en
buena manera con el software libre.
Sin embargo, el software libre es una
reacción desde la propiedad intelectual
desde la propia legalidad para, utilizando
la norma, impedir su uso abusivo, y en
concreto, que unas pocas empresas pue-
dan cerrar desarrollos y adecuar la liber-
tad de innovación informática a su exclu-
sivo ritmo de beneficios.
La búsqueda de libertad parece exigir
una huida de las normas, sin embargo,
cuando esa libertad no se busca en sole-
dad y no se persigue para uno solo, exige
el compromiso visible e igualitario de las
normas. Esa opción la tomó muy lejos en
el tiempo el software libre.
Según declaraciones del Cardenal Glig la Iglesia ha decidido retirar el crucifijo por ser una imagen anticuada y desagradable, para sustituirlo por “el Cristo colega” realmente convincente.
Quizá si tomásemos la solución que en 1999 nos proponía el director de la película Dogma, Kevin Smith, el gobierno aprobaría los signos religiosos. En cualquier caso, mientras los altos cargos se encargan de altos asuntos, aquí dejo este gracioso fragmento de la película.
Dogma es una comedia muy divertida sobre ángeles y demonios cabreados con la humanidad.
Aunque hace críticas muy claras a la Iglesia institución en clave de humor, defiende con la misma claridad y sentido del humor, la existencia del Dios cristiano recuperando su lado de misericordia y amor con mensajes muy interesantes. En cualquier caso se trata de una comedia para reírse un rato.
Ayer, día 3 de Diciembre, día de San Francisco Javier, se celebró el día de la discapacidad. Un día especialmente dedicado a aquellas personas, que física o psíquicamente se encuentran discapacitadas.
Yo, trabajo en un centro de personas con enfermedad mental, y muchos de ellos lo vivieron de una forma especial. En muchas ocasiones me han comentado, que lo que más echan de menos es que los traten como personas, como tú o como yo. Porque hay mucha gente que tiene otro tipo de enfermedad física, un cáncer, una diabetes…y a ellos no se les deja de tratar, ni se les mira mal, ni se les tiene miedo…
Ellos reclaman que aunque estén enfermos, siguen siendo PERSONAS. Y llevan toda la razón.
Por eso, y por ellos, me gustaba dedicarle esto especialmente, a ellos y a aquellos que se encuentran más indefensos…pero, que tienen una gran ventaja….son los favoritos de Dios.
Porque tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedaste, estuve desnudo y me vestiste, enfermo y me visitaste, en la cárcel y viniste a verme.
(…)Cada vez que lo hiciste con uno de éstos mis humildes hermanos, conmigo lo hiciste.
En un simpático vídeo, los chicos de Setem Valencia, nos recuerdan la importancia de dar un paso más en la evolución humana, atascada en el “Homo Consumus”
TERESA FORCADES, doctora en Salut Pública, hace una reflexión sobre la historia de la GRIPE A, aportando datos científicos, y enumerando las irregularidades relacionadas con el tema.
Explica las consecuencias de la declaracion de PANDEMIA, las implicaciones políticas que de ello se derivan y hace una propuesta para mantener la calma, así como un llamamiento urgente para activar los mecanismos legales y de participación ciudadana en relación a este tema.
Los que andamos reflexionando sobre las redes sociales lo intuímos, no son un medio más de comunicarse, es una nueva forma de concebir las relaciones, de comprender el mundo, de establecer vínculos, de trabajar juntos, de verse y comprenderse a sí mismo… y esto acaba de empezar. Con la integración en los móviles y las tarifas de datos planas y baratas nadie podrá poner fronteras a este intercambio cultural mundial. La gente se conoce, se organiza, descubre, aprende, participa… pronto puede producirse una revolución social, tal vez lleve a revoluciones políticas también. ¿Qué pensáis?
Con motivo del estreno de Ágora, en los últimos días asistimos a un auténtico aluvión de noticias relacionadas con este film. Por lo que he podido ir leyendo por distintos sitios, parece que la película tiene una buena calidad técnica -hay que recordar que es la mayor producción europea hasta el momento-, pero que cae en una descalificación simplista de las religiones en general, y del cristianismo en particular, mostrándolas como origen de guerras y como enemigas del progreso y la cultura.
Para ayudar a entender las claves de fondo de esta película, recomiendo la lectura de tres artículos que, desde distintos ámbitos, resultan de interés:
Hoy lunes se conmemora a la Virgen del Pilar, especialmente en Zaragoza. Como cada año, las comunidades marianistas de la ciudad nos uniremos a la ofrenda de flores enfrente de la Basílica del Pilar.
Dentro del programa de fiestas se incluyen actuaciones, conciertos gratis en la calle de grupos como “La Oreja de Van Gogh”, “Amaia Montero”, “El canto del Loco” entre otros, así como espectáculos, animación en las calles y por supuesto, algún acto piadoso como la ofrenda de flores a la Virgen o el “Rosario de Cristal” Más información
Cuando María comentaba con Isabel que “desde ahora me felicitarán todas las generaciones porque el poderoso ha hecho obras grandes por mí” Lc 1,48 ¿Se referiría a esto? ¿Nos damos cuenta hoy de que estamos recordando a María, la madre de Dios, o las formas han eclipsado el fin?
Sea como sea, hoy, dos mil años después, seguimos pasando millones de personas a felicitar a la Madre de Jesús, nos demos cuenta o no, así que por algo será.
Busca ‘sms gratis‘ y verás como el envío de sms gratis se ha convertido en un reclamo publicitario muy socorrido. No os fiéis. El dicho nadie da nada gratis es perfectamente aplicable en este caso. Cuando pinchas en esta publicidad te encuentras habitualmente con algún reclamo que exige introduzcas tú número de móvil. Una vez hecho comienzas a recibir alertas en tu móvil por las cuales te cobran, ¡sí lo has leído bien! te cobran.
Las leyes en España todavía no están preparadas para combatir este tipo de fraudes, así que abrid bien los ojos y desconfiad de estos anuncios.
No hace mucho me tope con una nueva red social que funciona vinculada al móvil por sms. Se llama PeopleSound. Te permite tener 20 amigos y enviar 100 sms gratis a los números que quieras. Entré de puntillas y desconfiando, me leí de arriba abajo las condiciones y acabé registrándome, ya veis, me gusta el riesgo. El servicio funciona. Todavía no sé quién está detrás y cómo van a amortizar los fuertes costes de un sistema así, pero si corre la voz es un servicio que va a causar furor. Podéis registraros y tener 100 sms gratis al mes, eso sí, prepararos para recibir publicidad en vuestro móvil en breve.
En 1992, los Juegos Olímpicos de verano se celebraron en Barcelona, España. Uno de los corredores de la carrera de 400 metros planos era un atleta inglés llamado Derek Redmond. Había entrenado durante años para competir en las Olimpiadas, pero mientras corría se lesionó el tendón y se desplomó en la pista con un terrible dolor. Decidido a seguir, Derek logró ponerse de pie. Iba cojeando hacia la meta cuando su padre descendió y saltó a la pista.
Nadie pudo detenerlo, Jim Redmond llegó a donde estaba su hijo. El joven corredor se apoyó sobre el hombro de su padre al tiempo que se tambaleaba para terminar la carrera.Toda la multitud se puso de pie y vitoreó a los dos hombres. Cuando cruzaron la meta, fue como si el corredor, su padre y los espectadores lo hubieran logrado juntos.
Dios Padre, concédenos la gracia de correr la carrera de la fe hasta el final, que en nuestra cojera y debilidades nos dejemos sostener por ti.
Somos Elena, Paco, Vicente, Daniel, Sergio, María y Javi, intentamos buscar día a día la voluntad de Dios y crecemos compartiendo con sencillez nuestros dones, inquietudes y esperanzas. Nova Bella está tintada de los colores de nuestras vidas: la informática, la educación, el diseño, la lectura, la búsqueda de Dios…
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