Sin tratar de hacer pubicidad a nadie, recientemente he escuchado la nueva canción de Alejandro Sanz, looking for paradise, buscando el paraiso, y al ver el vídeo, me gustaba pensar cómo cada uno tenemos nuestro paraíso particular, por eso el vídeo es especialmente bonito, porque gente de todas las partes del mundo busca su paraíso particular…pero, al fin y al cabo, para todos el paraíso acaba siendo el amor…
El paraíso del amor de madre, de amistad, de pareja, de vocación, de Dios…el amor que, pese a las dificultades de la vida, no se va nunca.
Siempre me han llamado la atención los bailes típicos de cada país. Estando en Mallorca este verano, me encontré con estos chicos brasileños, bailando cabriola. Era realmente impresionante.Os dejo un documento de ello.
Cada una de las personas de esta foto consulta una fuente de información, a la izquierda un joven consulta el mapa del metro. A continuación otro señor parece escribir un sms en su móvil, un ejecutivo trastea con la PSP, y dos personas más leen la prensa. Hay un sexto varón que lleva cascos (no se aprecia en la foto) y mira abstraído su reflejo en el cristal. Esta foto representa muy bien la sociedad en la que vivimos: interconectada, abstraída, hiperinformada, individualista.
(Foto tomada en el metro de Madrid, Octubre 2008)
En nuestra mentalidad comercial, de niño pequeño se podría decir, estamos acostumbrados a que si algo no nos satisface, lo podemos cambiar en la tienda por otra cosa y además está en nuestros derechos. Con las cosas del mundo y la propia creación esperamos que sea así, pero Dios no nos devuelve nuestro dinero, porque nadie pagó por vivir en este mundo sino que fue un regalo. ¿Cuántas veces has pensado en cambiar el mundo? ¿te gustaría cambiarlo?
A mí me encantaría, está en mi forma de ser, supongo, querer mejorarlo todo.
Pero, acercarse así al mundo y a las grandes organizaciones: política, religión, ideologías, valores… es del todo frustrante, pues encuentras en tu mente soluciones maravillosas a los problemas del mundo, que jamás podrás aplicar.
En esta frustración y malestar continuo, me saca de mí una idea:
Cambiar el mundo, implica que el mundo está mal, lo cual implica que Dios lo hizo mal y yo tengo un diseño mejor que el de Dios, ¡qué grande soy!.
Este razonamiento no hace otra cosa que demostrar que estoy equivocado, mi solución no puede ser mejor que la de Dios y además el mundo no necesita ser cambiado porque si lo hizo Dios ya es perfecto por definición, lo cual es bastante duro de decir conociendo el presente y pasado de la humanidad.
¿Qué hacer llegados a este punto? ¿Qué hizo Jesús?
Caigo en la cuenta de que Jesús no cambió nada del mundo, ni dijo nunca que fuera a cambiar nada: “no he venido a abolir la ley, sino a darle plenitud” (Mt 5, 17-19) El Dios hecho hombre pasa por el mundo sin la más mínima intención de cambiarlo, y de hecho no lo cambia, a la vista está. Sin embargo yo me muero de agonía al ver que no soy ni seré capaz de cambiar el mundo… ¡soy tonto! Evidentemente.
Vale, Jesús no cambió el mundo, entonces ¿qué hizo? para poder hacerlo yo también.
Entre otras cosas nos hizo un “tutorial” de cómo vivir, es decir, fue nuestro tutor por unos años. Nos enseñó a amar el mundo en lugar de cambiarlo, nos enseñó cómo vivir amando, gracias al perdón.
Si no vivimos amando, estamos perdidos en la agonía de un mundo frustrante lleno de “imperfecciones” cuyo único horizonte es la muerte. Por eso podemos decir que Jesús nos trajo la salvación al enseñarnos el camino, la verdad y la vida en ese tutorial que es su persona, Dios hecho hombre para salvar al mundo. Ahora lo entiendo mejor.
Ya no quiero cambiar el mundo, ahora siento como nunca que quiero amarlo, por fin entiendo algo más las expresiones de amar la pobreza, la debilidad, la imperfección relativa, la miseria humana… Ya no se trata sólo de palabras ideales, es que no hay nada que cambiar, a parte de mi forma de estar en el mundo. O, ¿acaso si todos amásemos a los demás, como a nosotros mismos, dejaríamos morir de hambre a alguien?. Y sin embargo la pobreza no dejaría de existir, puesto que es inherente a la libertad del hombre y también a este hombre injusto le debo mi amor o estaré siendo yo injusto con mi parte del trato. “Con nadie tengáis otra deuda que la del mutuo amor” (Rm. 13, 8)
No me queda otra salida, si quiero la felicidad, y disfrutar de la vida, es decir, si quiero la salvación en vida, lo único que puedo hacer es amar hasta incluso perdonar, es decir, dar lo mejor de mí, lo mejor que tenemos dentro cada uno, tal y como hizo Jesús como recordaremos dentro de unos días en el capítulo fundamental de ese tutorial de cómo ser persona, la Semana Santa, tutorial que pasa por la cruz, pero no termina en ella.
Vía Fogonazos descubro que en Tanganika en 1962 hubo una epidemia de risa.
El 30 de enero de 1962, los alumnos de la pequeña escuela de Kashasha, en Tanzania, debieron de gastar una broma tan divertida que provocó un ataque de risa colectiva. Después de algunos minutos, la risa pasó de los chicos a los compañeros de otras aulas y se contagió entre los profesores, hasta el punto de que cuando terminó la jornada todo el colegio estaba riendo. Los chavales regresaron a sus casas y contagiaron la risa a sus amigos y familiares, que a su vez siguieron riendo sin control de un lado a otro. En apenas unas horas, el ataque de risa se había extendido por decenas de aldeas y afectaba a centenares de personas. (Seguir leyendo)
Lo que parecía una broma inocente se convirtió en uno de los casos de histeria colectiva más estudiado por los psicólogos. La “epidemia de risa de Tanganika”, como se denominó al fenómeno, duró entre 6 y 18 meses y se agravó hasta causar verdaderas complicaciones. La risa incontrolada provocaba problemas respiratorios, dolor y hasta pérdidas de conocimiento entre muchos de los afectados.
Antes de desaparecer por completo, en junio de 1964, la epidemia se extendió por 14 escuelas y afectó a un millar de personas de las aldeas que rodean el lago Victoria en Tanzania y Uganda. Como medida preventiva, las autoridades cerraron los colegios y pusieron a las aldeas en cuarentena.
Durante meses, los investigadores buscaron algún tipo de gas tóxico o virus que pudiera haber generado aquel comportamiento, pero no encontraron nada. La conclusión a la que llegaron es que no fue un tema de risa sino de histeria colectiva.
Aquí está explicado el fenómeno en la Wikipedia: Tanganyka laughter epidemic
Puedo imaginarme un ataque así en mi escuela, en mi barrio, en mi ciudad… la verdad es que ayudaría a muchos a salir de sus preocupaciones, a relativizar problemas, a superar depresiones. Y no os cuento nada si ocurriera una plaga del baile como la ocurrida en 1518, lo dejo para vuestra inquietud.
Y él les dijo: «Así, todo escriba que se ha hecho discípulo del Reino de los Cielos es semejante al dueño de una casa que saca de sus arcas lo nuevo y lo viejo.»
Mt 13, 52
Esta foto la tomé subiendo el fin de semana pasado a la Alhambra (Granada). Lo viejo y lo nuevo se unen formando algo totalmente nuevo. Lo mismo le sucede a la vida del discípulo que sigue a Jesús.
El 3 de enero comentábamos en esta entrada, proselitismo ateo, la campaña del ‘bus ateo‘ que se ha lanzado en Barcelona. Comparto una reflexión propia al respecto.
Ojalá fuera tan sencillo ser ateo. Si Dios no existe tras la muerte es poco probable que haya nada, ya no hay ninguna verdad absoluta y todo es relativo a las circunstancias y el momento. Si Dios no existe tengo que reconstruir mi sistema de creencias, buscar mis verdades, aquellas que den sentido a mi vida y sólo a la mía, porque un sentido para todos no existe. Difícil tarea que puede acabar en la más bella filantropía si tomo como punto de partida los valores cristianos heredados o en la más terrible lucha por la supervivencia, si parto de la relativa verdad de que ‘el hombre es un lobo para el hombre’. Difícil y además arriesgada tarea. Hay que estar dispuesto a fracasar en el empeño, sabiendo que mi propio camino no puede servir a nadie más y no puedo imponérselo a otros si quiero ser coherente con mi ateísmo. El ateísmo te deja solo, en una enorme soledad existencial y de sentido. La frase de una verdadera campaña atea debería ser: “Dios probablemente no existe, comienza a vivir intranquilo”.
Este es el valiente discurso pronunciado por Gervasio Sánchez (periodista y fotógrafo) durante la entrega de los premios Ortega y Gasset el 7 de mayo de 2008.
En el acto estaban presentes la Vicepresidenta del Gobierno, varias ministras y ministros, exministros del Partido Popular, la Presidenta de la Comunidad de Madrid, el Alcalde de Madrid, el Presidente del Senado y centenares de personas.
Fue condenado al silencio por los medios, los grandes medios de comunicación.
Aún nos queda Internet para no olvidar lo que aquí se dijo.
Leo en Barrapunto , bajo la categoría ciencia, esta noticia publicada por suy:
suy nos cuenta: «La Asociación Humanista Británica impulsó el pasado octubre una campaña ateista con la que pretendían recaudar el dinero suficiente para insertar mensajes en los autobuses del Reino Unido. La frase escogida fue “Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y disfruta de tu vida”, intentando dar el contrapunto escéptico a los mensajes dogmáticos y negativos que la periodista Ariane Sherine (la persona que sugirió la idea) leyó en un autobús londinense. La idea ha tenido cierta repercusión internacional (recibiendo el apoyo de, entre otros, Richard Dawkins, autor de El espejismo de Dios), y llegará a España este año, ya que la campaña del Bus Ateo hará que los primeros autobuses con el mensaje circulen por Barcelona este enero. La campaña en el Reino Unido tuvo muchísimo éxito, recaudando varias veces la cantidad inicialmente pensada en poco tiempo, y si la versión española sigue la misma suerte, se extenderá a más ciudades».
y me pregunto, ¿por qué tanto empeño en defender que Dios no existe? y se me ocurren varias respuestas muy contundentes.
Habréis leído en días pasados múltiples noticias y comentarios sobre la oposición del Vaticano a una moción presentada por Francia y la UE en la ONU, para pedir a todos los países del mundo que dejen de considerar la homosexualidad una conducta criminal (castigada con cárcel y hasta la muerte en algunos casos).
Los autores de Nova Bella no solemos utilizar este blog como medio de denuncia, pero hace unos días un joven me dijo que había perdido ya la fe en la Iglesia tras este último acontecimiento. Creo que hay que decir una palabra sobre la manipulación que los medios han hecho de esta noticia, y esa palabra la he encontrado hoy a través de una amiga de los foros de Ágora en este artículo: ADN >> El ruido y las nueces >> Josu Mezo Leer el resto de este mensaje »
Somos Elena, Paco, Vicente, Daniel, Sergio, María y Javi, intentamos buscar día a día la voluntad de Dios y crecemos compartiendo con sencillez nuestros dones, inquietudes y esperanzas. Nova Bella está tintada de los colores de nuestras vidas: la informática, la educación, el diseño, la lectura, la búsqueda de Dios…
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