Curso de manipulación de personas. Arráncales poco a poco la libertad
Cristianismo, Sociedad Dejar un comentario
¿Te gustaría destruir la capacidad creativa de las personas que te rodean? ¿Te gustaría manipular sus mentes, hacer que piensen y hagan lo que tú quieras? ¿Quieres apropiarte de la libertad de los demás?
Suena horrible todo esto verdad. Pues bien os presento un curso muy interesante que tiene como meta poner esas tácticas al descubierto y sentar las bases de una vida auténticamente libre. La libertad auténtica -la libertad creativa- es una tarea, no un don que pueda recibirse como un objeto. El primer quehacer del hombre que desee vivir libremente es inmunizarse contra todo género de ilusionismo mental o manipulación que intente envolverlo en la maraña del desconcierto espiritual.
¿Quieres ser libre?
Empieza por desarticular las artimañas de los que quieren controlarte.



HOLA DANI, RECIBI TU INVITACION A LA PAGINA, ME ALEGRA Y ME REGOCIJA CONOCER PERSONAS EN EL MUNDO QUE SE SIENTEN REALMENTE FELICES VIVIENDO LA VERDADERA FE. QUISIERA DECIR LO MISMO DE MI.
Hola, mi pregunta, como una persona, puede hacer que otra rompa con su pareja, abandones sus hijos y acceda a todo lo que la otra persona quiera y la manipulada no se de cuenta y hace daño y no lo save?
Despues, que se puede hacer para que la persona que ha sido manipulada, pueda volver a la normalidad sin que el manipulador continue manipulando y aunque este siga e intente, le salga mal sus planes.
Como se puede hacer que una persona manipulada así, habra los ojos?
Gracias
yo tengo el don de maipular a las personas, manipulo a todos los q me rodean, lo hago inconcientemente, no es q lo piense,solo los manipulo y hacen lo q yo quiero y piensan lo q yo les digo, es muy raro esto para mi, pero de verdad no esta tan bueno manipular a la gente, despeus de hacerlo siemprete das ucneta q solamente te estas autoengañando xq nadie tedice la verdad, solo e dicne lo q vosqueres q te digan.
igulamentem uy buno el tema, y muy bien escrito el texto tmb, felicito al autor.
saludos
Ezequiel