Echad las redes

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Hoy la lectura del Evangelio (Lucas 5:1-11) es aquella en Jesús le pide a Pedro que reme mar adentro y eche las redes cuando habían pasado toda la noche sin pescar nada. Pedro se fía y… Hace unas semanas escribí una recreación literaria de este evangelio. La comparto con vosotr@s.

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Hace mucho tiempo, en aquella era en la que todavía no se conocían los confines de la Tierra, aquel tiempo en el que el Dios vivo mostró su rostro a los hombres, ocurrió un hecho insólito a orillas de un lago, el lago Genesaret, en la tierra de Israel. Aquella mañana un grupo de hombres llegaban en sus barcas a la orilla del lago. Habían pasado toda la noche pescando. Simón, el patrón del grupo, era pescador desde niño y tenía la experiencia de sus antepasados y la de su propia vida. Él, bien sabía que el mejor momento para pescar era la noche. Pero aquel día su experiencia de nada le sirvió, no pescaron un solo pez. Parecía como si alguien hubiera vaciado el lago entero de seres vivos. Desde lejos veían la orilla llena de gente. Remaron aprisa y al llegar se sorprendieron de ver a un hombre que con su palabra aglutinaba a todas aquellas personas. Simón intentó escucharle, pero no se le oía debido al tumulto. Recordó que el día anterior su suegra le había hablado de un tal Jesús, un joven de Nazaret, un carpintero que, según decían los que le habían visto y oído, superaba con sus enseñanzas y autoridad a la de los fariseos y sumos sacerdotes. Con sus manos sanaba, con su doctrina devolvía la paz al corazón. Simón estaba sano, no necesitaba curanderos, pero su corazón andaba inquieto, triste. Su vida le impedía cumplir con los estrictos reglamentos de la ley judía, y se sentía aplastado por el peso de la culpa. Pensó en la paz del corazón, y en que tenía que remontarse hasta su infancia para recordar lo que era sentirla. ¿Será éste Jesús de Nazaret?, pensó, y subiendo al mástil de su barca intento verle mejor. Jesús al ver su interés se abrió paso entre la muchedumbre y le dijo gritando:
– ¡Amigo! Deja que suba a tu barca, desde ella podré dirigirme mejor a las gentes.

A Simón le dio un vuelco el corazón. ¿Cómo puede ser que se haya fijado en mí?, si este hombre fuera el santo que dicen sabría que yo soy un pecador y que no debe acercarse a mí. O no es tan santo como su fama proclama o no le importa que yo sea pecador. Pero eso no puede ser, los fariseos lo dicen bien claro, «quien a pecador se acerca en pecado termina».

Enseguida acercó su barca a la orilla y extendió su mano para ayudar a Jesús a subir. Se presentaron. Jesús le estrechó la mano fuertemente. Simón no salía de su asombro. Decenas de ojos estaban clavados en aquella escena. Finalmente Jesús se puso en pie y comenzó a enseñar a las gentes. Simón escuchaba cada palabra como si del mismísimo Moisés se tratara. Hablaba con claridad y su discurso no contenía las extrañas palabras que los fariseos solían utilizar y él no alcanzaba a entender. Hablaba de los misterios del Reino de Dios utilizando ejemplos que Simón y las demás gentes entendían con claridad: el Reino de Dios es como una semilla de mostaza…, el Reino de Dios se parece a aquel hombre que edificó su casa sobre arena…, el Reino de Dios se revela a los pequeños y sencillos… Simón y sus compañeros no le quitaban los ojos de encima. Jesús les explicó que el amor de Dios es como el amor de un padre con su hijo, y les contó la parábola de un mal hijo que no merecía perdón pero que su padre lo acogió sin pedirle explicaciones. Este es vuestro padre Dios. Simón se conmovió ante estas palabras. ¿Podría Dios perdonar su culpa? Y sintió que aquella historia había sido contada por él y para él. Y creyó.

Se hizo tarde. Llegó la hora de comer, Jesús despidió a las gentes y le pidió a Simón que remara mar adentro. Simón pensó que el maestro quería hablar a solas con ellos, pero una vez lejos de la orilla les pidió que echaran las redes. Si no se hubiera tratado de Jesús Simón le habría pegado un bufido que le hubiera arrojado al agua, pedirle a él, un experto pescador que echara las redes a pleno día y tras una noche entera sin pescar nada, era como reírse de él haciendo una broma de mal gusto. Sin embargo la mirada de Jesús clavada en los ojos de Simón frenaron su innata impulsividad. Se quedó clavado. La mente le decía que echar las redes era una tontería, una pérdida de tiempo, algo de lo que habría que arrepentirse después, causa de risa para otros pescadores, sin embargo su corazón que había creído en la Palabra de Jesús le decía que hiciera lo que le pedía. Con su bonachona sinceridad le expreso su dilema al Maestro:
– Maestro, hemos estado toda la noche bregando y no hemos pescado nada, pero en tu Palabra echaré las redes.

Movilizó a su gente y comenzaron a faenar. No lo vais a creer, pero aquel mediodía quedó grabado en el corazón de Simón hasta su muerte, al sacar las redes rebosaban de peces, y casi se rompían. Tuvieron que pedir ayuda a otras barcas para sacar la pesca. Al llegar a la orilla Simón se echó a los pies de Jesús, había creído y su fe había provocado la acción de Dios. ¿Cómo puede ser que Dios se haya fijado en mí, pecador y mal hijo? Vino a su mente la idea que una y otra vez había oído a los fariseos, había llegado el momento en que Dios le iba a castigar por sus culpas. Se atemorizó y le pidió a Jesús que se alejara de él. Jesús se agachó y le miró con ternura, Simón sintió como si Dios mismo le estuviera mirando con compasión y se supo perdonado y amado. Jesús le dijo:
-No temas. Desde ahora serás pescador de hombres.

Y desde aquella Simón supo que su vida estaría ligada a Jesús para siempre y sintió que volvía a nacer, y soñó con darlo todo por Él, y pensó en la revolución que supondría para tanta gente en su misma situación saber que Dios les amaba, y entendió las sencillas palabras de Jesús, serás pescador de hombres, sacando a los hombres del mal y la culpa con la red del perdón de Dios.

Rema mar adentro.mp3



Escrito por Daniel Pajuelo Vázquez Bio de  Daniel Pajuelo VázquezEntradas escritas por Daniel Pajuelo Vázquez






8 Responses to “Echad las redes”

  1. 1
    Francisco Says:

    Hola desde Extremadura!!!:

    En primer lugar enhorabuena por vuestro blog, en ocasiones nos sentimos como Pedro, desesperanzados, sin ganas… Sin embargo seguimos siendo llamados de nuevo nos pide una y otra vez: “Echad las redes” y nosotros con una cierta desconfianza, casi a regañadientes intentaremos echar las redes: en la Universidad, en los Institutos, en los centros de trabajo… Y la pesca será abundante, y lo fundamental la vida que en ellla se generará será abundante.

    Feliz inicio de curso, enhorabuena por vuestro blog, ánimo y a echar las redes!!!

    Un abrazo en Cristo

  2. 2
    raul moscol cueva Says:

    gracias por enviar est comentario. el mensaje esta muy claro . espero continues haciendo esta labor

  3. 3
    Sergio Miguel Martín Says:

    Siempre me ha gustado imaginar el contexto histórico, y las situaciones cotidianas alrededor de cada pasaje del evangelio, todos esos detalles que no suelen estar reflejados en las escrituras Lo que se le pasa por la cabeza a unos y a otros, los gestos, las miradas Le dan un toque más humano y real. Esa mano para subir a la barca, ese momento de presentarse… Está muy bien

  4. 4
    Ednis Says:

    Hola este evangelio me parece muy interesante, es una reflexion muy buena.!

  5. 5
    abel Says:

    Les escribo desde U.S.A. Estuve eschucahndo el canto rema adentro pero por alguna razon no pude escucharlo bien. Me lo pudiera enviar a mi E-mail para eschucharlo por favor?

    Muchas Gracias

  6. 6
    » Serás pescador de hombres Says:

    […] Rema mar adentro-mp3 Recreación literaria de este Evangelio […]

  7. 7
    carlos nava Says:

    hola que buen tema, este verano sera el que desarrollemos en nuestra iglesia como escuela de vacasiones.
    monterrey mexico

  8. 8
    SILVIA MARTINEZ RAMIREZ Says:

    GRACIAS POR SER INSTRUMENTO DE MI DIOS Y POR EL DON DE SABIDURIA QUE TE A CONCEDIDO,TENGO UNOS DIAS QUE DIOS-ESPIRITU SANTO ME TRAE A LA MENTE QUE VOY A SER PESCADOR DE HOMBRES,Y QUE EN SU NOMBRE HECHE LAS REDES,PERO NO SABIA COMPRENDERLO Y AHORA YA SE A QUE SE REFIERE.
    HAY PAZ EN MI SER.
    POR ULTIMO DESEO DECIR”BENDITOS LOS PECHOS QUE TE AMAMANTARON”

    HASTA PRONTO

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Daniel Pajuelo Vázquez
 
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