El olor a la pobreza

Justicia, Paz e Integridad de la Creación, Meditación Dejar un comentario
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Nanosm nos cuenta en los foros de Ágora:
Una pequeñez de las que alegra la vida: comentar con los alumnos de 1º de bachillerato y 3º de la ESO del artículo de Vargas Llosa, el domingo, en “EL PAIS”. Titulado “El olor a la pobreza” dice, entre otras cosas:

“la primera conclusión a la que llego es que el objeto emblemático de la civilización y el progreso no son el libro, el teléfono, el Internet ni la bomba atómica, sino el excusado. Dónde vacían su vejiga y sus intestinos los seres humanos es el factor determinante para saber si están todavía en la barbarie del subdesarrollo o han comenzado a progresar. Las consecuencias que tiene en la vida de las personas este hecho simple y trascendental son vertiginosas. La tercera parte de la población del planeta -unos dos mil seiscientos millones de personas-, cuando menos, no sabe lo que es un excusado, una letrina, un pozo séptico, y hace sus necesidades, como los animales, al pie de los árboles, junto a arroyos y manantiales, o en bolsas y latas que arroja en medio de la calle. Y unos mil millones utilizan para beber, cocinar, lavar la ropa y su higiene personal, aguas contaminadas por heces humanas y animales. A ello se debe que por lo menos dos millones de niños mueran cada año de diarrea y que enfermedades infecciosas, como cólera, tifoidea y parasitosis, causadas por lo que el informe llama eufemísticamente “carecer de acceso al saneamiento”, devasten enormes sectores de África, Asia y América Latina y sean la segunda causa de la mortalidad infantil en el mundo”

Pues nada, la pequeñez de estar entre la tierra, el cielo y la realidad del orinal (o los pañales, para quien los tiene)



Escrito por Daniel Pajuelo Vázquez Bio de  Daniel Pajuelo VázquezEntradas escritas por Daniel Pajuelo Vázquez






2 Responses to “El olor a la pobreza”

  1. 1
    fede0123 Says:

    El encuentro de esta realidad es aterradoramente natural. Tantas veces los recordamos y, no sé muy bien por que, apenas se considera su acceso a la higiene…
    Ójala seamos suficientemente agradecidos como para no permitir que nos pudramos por dentro olvidándonos de la realidad y así contribuyamos a un mundo con menos necesidad.

  2. 2
    » El agua, ese don tan preciado Says:

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Daniel Pajuelo Vázquez
 
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