Así el Señor me quiere más, está conmigo, y yo estoy con él

Cristianismo, marianistas, Testimonio de vida Dejar un comentario
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Este fin de semana pasado estuve en Barcelona. Allí viví por tres años. Ya hace 8 años de aquello. El domingo fui a la misa de 11:30 esperando reencontrarme con buenos amigos, y así fue. Hubo un encuentro en especial que me emocionó mucho. Estaba saludando a una persona cuando una religiosa me llamó y me dijo que alguien quería saludarme, me acerqué, era Adolfo. En su época laboral fue contable en la SEAT del barrio de Zona Franca, trabajador incansable, hombre honesto y exigente, consigo mismo y con los demás. Llegado el tiempo de su jubilación decidió entregar su tiempo a la parroquia ayudando con las cuentas. Lo recuerdo siempre fiel en el despacho. Como gruñía mucho a veces le llamábamos Adolf, siempre cariñosamente. Yo veía en él un hombre de fe, pero con aquel talante de padre rígido y severo de los años 60 que quiere enseñarte a ser fuerte ocultando las debilidades y sacando pecho. Lo que él no se imaginaba es que muchos veíamos el corazón enorme que tenía y el niño necesitado de cariño que creía esconder. Por motivos de salud tuvo que dejar aquel servicio. El domingo cuando nos volvimos a encontrar no me veía, estaba casi ciego. Le habían tenido que vaciar un ojo y por el otro casi no veía. Llevaba gafas oscuras. Reconoció mi voz. Nos emocionamos los dos. Sus palabras fueron el más grande Evangelio que un hombre puede oír en domingo, me dijo: “Dani, ya no veo, pero ¿sabes? se lo ofrezco al Señor, se lo ofrezco por las vocaciones marianistas, necesitamos que más marianistas vengan a la parroquia. Yo le doy gracias a Dios por estar así, por estar casi ciego. En el fondo soy un egoísta porque ¿sabes? así el Señor me quiere más, está conmigo, y yo estoy con él”, se reía como el niño que ha conseguido la piruleta poniendo cara de pena a su mamá. Yo le dije: “Eso no es ser egoísta Adolfo, es ser sabio”.
Nos despedimos. Volví conmovido a mi asiento. En aquella misa de domingo el Señor Jesús antes de hacerse presente en el pan y el vino se me apareció en Adolfo, en su pobreza resplandecía el amor de Cristo.

Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. (I Tes 5, 16-18)



Escrito por Daniel Pajuelo Vázquez Bio de  Daniel Pajuelo VázquezEntradas escritas por Daniel Pajuelo Vázquez






2 Responses to “Así el Señor me quiere más, está conmigo, y yo estoy con él”

  1. 1
    Enrique Casanueva Says:

    Un testimonio realmente conmovedor y enriquecedor. Un gran lección de fe.

  2. 2
    Marta Says:

    Gracias por compartirlo, Dani

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Daniel Pajuelo Vázquez
 
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