En vela III

Sin categoría Dejar un comentario
8574 visitas

¡Ojalá mis méritos fueran tan abundantes que mi lámpara ardiera sin cesar, durante la noche, en el templo de mi Señor e iluminara a cuantos penetran en la casa de mi Dios! Concédeme, Señor, te lo suplico en nombre de Jesucristo, tu Hijo y mi Dios, un amor que nunca mengüe, para que con él brille siempre mi lámpara y no se apague nunca y sus llamas sean para mí fuego ardiente y para los demás luz brillante.

San Columbano



Escrito por Nano Crespo Bio de  Nano CrespoEntradas escritas por Nano Crespo






Leave a Reply

Nano Crespo
 
A %d blogueros les gusta esto: