
El ser humano, ¿es creyente de por sí?
A juzgar por los datos que nos proporcionan las excavaciones de la historia de la humanidad desde la prehistoria más remota, cabe afirmar que la idea de Dios siempre ha existido. Los marxistas predijeron el fin de la religión. Decían que con el final de la opresión ya no se necesitaría la mediciona llamada Dios. Pero se vieron obligados a reconocer que la religión no acaba nunca, porque realmente es consustancial al ser humano.
Sin embargo, este sendor interno no funciona con el automatismo de un aparato técnico, sino que es algo vivo que puede ir creciendo con el ser humano o adormecerse casi hasta morir. Esa acción conjunta agudiza cada vez más el sensor, reavivándolo e intensificando su reacción -en caso contrario se queda romo y casi sepultado bajo la anestesia-. Y no obstante, en la persona incrédula de alguna manera subsiste la pregunta residual de si, pese a todo, no existirá algo. Sin este órgano íntimo, la historia de la humanidad resultaría ininteligible.
“Dios y el mundo”
Entrevista de Peter Seewald a Joseph Ratzinger
Publicado por Daniel Pajuelo Vázquez el 25 de Febrero de 2006 |

