De niño, cuando llegaba el verano, me sentaba con mi padre en la terraza del chalet que teníamos en Zaragoza. Durante horas mirábamos el firmamento. Veía estrellas de todo tipo, satélites que se movían y ante los que yo imaginaba seres inteligentes que venían a visitarnos, la vía láctea, estrellas fugaces, la inmensidad y la infinita profundidad del universo.

Estos tiempos muertos ante la bóveda celeste me han hecho reflexionar mucho sobre el sentido de nuestra existencia. Creo que nos ayudan a todos a situar nuestra pequeñez, y a descubrir la grandeza de la mano de Dios, que ha guiado el curso del universo hasta darnos Vida, una Vida consciente de sí misma, libre y capaz de amar.
Cuando llega el mes de agosto ocurre un fenómeno muy especial que hace que podamos ver grandes lluvias de estrellas, al menos en España. Hay una gran cantidad de cometas de órbitas muy excéntricas (aplastadas) que giran alrededor del Sol. Cuando se acercan al Sol pierden parte de su masa, pues el calor evapora los gases congelados de que está compuesto, dejando un rastro de gases y polvo a su paso (las colas del cometa). La Tierra en su giro anual alrededor del Sol, atraviesa las órbitas de varios cometas. Las pequeñas partículas dejadas por éstos penetran en la atmósfera terrestre a gran velocidad y se incendian debido al calor producido por el rozamiento con la atmósfera.
Se conocen varias lluvias de estrellas que tienen su origen en la explicación anterior, algunas muy conocidas como las Perseidas o las Leónidas. Las de agosto son muy visibles en España, y se suceden los siguientes días:
Perseidas, del 23 de julio al 22 de agosto (máximo apogeo el 12 de agosto)
Acuáridas , del 11 de agosto al 10 septiembre (apogeo el 25/26 de agosto)
Alpha Capricornidas, del 15 de julio al 11 de septiembre (apogeo el 1/2 de agosto)
¡Qué disfrutéis de las estrellas este mes de agosto!
Imágenes del Hubble
Publicado por Daniel Pajuelo Vázquez el 5 de Agosto de 2006 |

