Evangelio IV

Sin categoría Dejar un comentario
8055 visitas

Las palabras del Evangelio son milagrosas. No nos transforman porque no les pedimos que lo hagan. Pero en cada frase de Jesús, en cada uno de sus ejemplos, reside la fulminante virtud que sanaba, purificaba y resucitaba, a condición de comportarse con él como el paralítico o el centurión, de actuar de inmediato con absoluta obediencia.

Madeleine Delbrêl

nb xyx-32



Escrito por Nano Crespo Bio de  Nano CrespoEntradas escritas por Nano Crespo






Leave a Reply

Nano Crespo
 
A %d blogueros les gusta esto: