Inmigración

Justicia, Paz e Integridad de la Creación Dejar un comentario
11675 visitas

inmigracion.jpg

Día tras día vemos en la televisión noticias sobre la llegada de nuevas pateras, embarcaciones, más inmigrantes a las playas.

Desgraciadamente, la noticia ha dejado de ser algo impactante, para convertirse en algo rutinario. Parece que se nos ha hecho familiar y algo natural ver morir a gente en el agua, ver a hermanos nuestros helados de frío, arrastrándose por consegir cumplir un sueño.

Es curioso como desde pequeños lo primero que aprendemos es a decir “mi mamá, mi papá, mi casa, mis juguetes…” y acabamos de mayores por decir “mi tierra, mi país, mis playas, mi dominio, mi…” Pensamos que tenemos potestad para dominar y tratar a nuestro antojo a personas como tú y como yo, que su única culpa es haber nacido en otro lugar, pero que sueñan con un futuro mejor para ellos y sus familias.

En el Evangelio de San Juan, Jesús le pregunta tres veces a Pedro: “Pedro, ¿me amas?” Y ante las tres respuestas afirmativas de Pedro, Jesús le dice: “Apacienta mis corderos. Apacienta mis ovejas.”(Jn 21, 15-17)

¿Cuál es nuestra misión entonces? ¿Acaso dejarlos morir? “En verdad os digo que cuanto hicísteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, me lo hicísteis a mí” (Mt 25, 40)¿Dónde está entonces nuestro ser cristiano?

Ojalá en todo momento resuene y sepamos llevar a cabo en nuestras vidas las palabras de San Agustín:
“AMA Y DILO CON TU VIDA”

Para vivir de rodillas– Pedro Sosa- mp3

Habrá que abrir las ventanas, para asomarse a la playa,
y hacer una red de lazos, y un puente brazo con brazo,
para que vengan y vayan.
Habrá que abrir las cancelas, para correr a la playa,
a ver si así se nos callan, los gritos por los oídos,
de tantos niños perdidos.

A ver si Europa se entera, que no hay quien ponga barreras, al sueño de la esperanza, que el alma se aferra a un sueño,
y el sueño mueve las barcas.
Para vivir de rodillas, mejor morir en el agua,
ahogarse en la pena hiere, y deja llagas que sangran,
mejor ahogarse en las olas, las olas no dejan marcas.

Habrá que abrir las ventanas, para mirar a la playa,
y hacer una red de lazos y un puente brazo con brazo,
para que vengan y vayan.
Habrá que abrir las cancelas, y así correr a la playa,
a ver si no se nos hiela la sangre por la garganta,
de tanto dolor que espanta.



Escrito por María Arias Cabello Bio de  María Arias CabelloEntradas escritas por María Arias Cabello






Leave a Reply

María Arias Cabello
 
A %d blogueros les gusta esto: