oct 07

Con los ojos pegados por el cansancio, la espalda dolorida del duro trabajo y la mente llena de ruidos, vengo a tus brazos Señor. Acurrucado en tu pecho siento latir tu corazón, y todo vuelve a estar en calma, como el primer día.
En el silencio de la oración siento latir tu corazón.
Imagen tomada de pARTido









octubre 8th, 2007 at 19:01
Ayer se cumple otro año màs de q abuelo dio el gran paso (su partida junto al Padre). Esta oraciòn trae a mi mente la estampilla que repartimos a quienes asistieron a la misa por su fallecimiento: http://www.hometown.aol.com/sweiss7750/JesusHoldMe.jpg Partiò en un momento muy determinante en mi vida y de pronto no podìa comprender còmo ni por què. Luego de descansar en nuestro Dios comprendemos tantas cosas y las que no, simplemente las ponemos en sus manos. Todo cambia de perspectiva entonces. Se renueva nuestra perspectiva y respiramos un aire màs fresco.
octubre 8th, 2007 at 19:02
Me fascina la imagen!!!
octubre 9th, 2007 at 13:18
qué maravilla!!!!!contemplar los latidos del corazón y la oración es PRECIOSA!!!!!! muchas gracias por estos regalitos.
Lilia
octubre 9th, 2007 at 18:52
Gracias Vanessa y Lilia.
La imagen me encantó, es de mi hermano marianista Rogelio Nuñez. La oración me brotó al rezar con esa imagen.
octubre 12th, 2007 at 06:40
Muy buena la imagen, y el contenido del blog me ha gustado mucho, se ve que la fe ocupa un lugar bastante grande en vuestras almas puede que tome alguno se los articulos para republicarlos, espero no les moleste.
Les dejo mi deireccion para que me visiten.
http://www.cruxetgladius.blogspot.com
Benito.
octubre 12th, 2007 at 16:22
Hola Luis,
muchas gracias.
Toma todo lo que quieras, siéntete libre de republicarlo. Tan sólo te pedimos que cites al autor y pongas la fuente (enlaces el blog).
Un saludo,
Dani
octubre 15th, 2007 at 20:18
Este fin de semana me he vuelto de casa con uno de mis “tesoros”, mi diurnal… En este cambio de domicilio no iba el primero en la “primera” maleta como otras veces… ¡Vaya un descuido!
Llego agotada del trabajo, sigo con mi pulso particular a la gran ciudad, y reconozco abiertamente que la mayoría de las veces me vence… Estas últimas semanas, cansada, sin fuerzas, necesitaba recitar la Liturgia de las Horas pausadamente, aunque fuera Completas, al terminar el día, calmar el corazón, consolarme. La oración… simplemente imprescindible, y saber que Él siempre está…
Me he sentido completamente reflejada en tu oración. Gracias!
Un abrazo
paula m
octubre 16th, 2007 at 23:05
Es precioso tu testimonio, Paula. Gracias.
A veces se me olvida qué es lo más importante de mi vida, a veces siempre le dejo el último hueco. Pero a pesar de eso…sé que sigue latiendo en mi corazón, y sé que me acompaña.
Gracias.
noviembre 28th, 2007 at 18:02
yo amo a Dios mi señor,a jesus mi hermanor mayor