“Como busca la cierva corrientes de agua así mi alma te busca a ti, Dios mío, tiene sed de Dios del Dios vivo. ¿Cuándo entraré a ver el rostro de Dios?” (Salmo 41)

Los lunes e la segunda semana en el breviario, por la mañana, tienen para mí, desde hace muchos años, algo muy especial. Me encuentro en laudes, oración de la Iglesia, este salmo que expresa mi se del Dios vivo, mi anhelo de unirme a él saciando en él mi sed. Si conocieses el don de Dios, dice Jesús a la samaritana, y quién dice dame de beber, tú le pedirías y él te daría agua viva.

He conocido el don de Dios a través de la vocación religiosa marianista. Por ello tengo un corazón agradecido. Magnificat.

Nací en Madrid en 1961, hice mis primeros votos en 1983 y fui ordenado sacerdote en 1992. Siempre he trabajado en la educación. Hasta el 2011 dando clase y dedicado a la pastoral colegia. Desde 2011 en el proyecto educativo cultural del grupo editorial SM.

Desde hace ocho años escribo una reflexión diaria sobre la palabra de Dios que pongo en un blog Dime una palabra. Escuchar y rumiar la palabra es un camino para saciar mi sed del Dios.

El arte, la literatura, la belleza son una vía de acceso a Dios. Intuitiva, que hace brotar la admiración y nos llevan más allá, nos trascienden. Desde nova bella quiero compartir con vosotros esta experiencia, estos momentos epifánicos de belleza.



Escrito por Nano Crespo Bio de  Nano CrespoEntradas escritas por Nano Crespo