Silbos

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Los gustos de Dios, respondió Teresa alegremente, no se alcanzan meditando mucho…sino amando mucho. Y al alma que ama ya nada le turba porque oye silbos de pajarillos.

El Castillo de Diamante, JMP

bambu



Escrito por Nano Crespo Bio de  Nano CrespoEntradas escritas por Nano Crespo






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Nano Crespo
 
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