| |
jun 21
12398 visitas
Al fin alcancé esta cima.
El día del estreno fuimos a ver “La última cima” y volvimos con lo último en decepciones cinematográficas, no sólo porque no vimos la película, que no proyectaron por problemas técnicos del cine, sino porque, ya que estábamos, entramos a ver otra película de la que ni siquiera me molestaré en poner el título.
Tras este primer intento frustrado, y ya sin esperanza de poder ver la película por problemas de agenda, finalmente ayer sin esperarlo, las cosas surgieron de tal manera que pudimos volver al cine y verla. También en esta ocasión falló el comienzo de la proyección, pero tras la preocupación inicial lo arreglaron y la pudimos ver sin más sobresaltos.

Pero vamos a lo importante. Personalmente considero que ha valido la pena el esfuerzo de ir a ver esta película, en realidad documental. Está muy bien hecho, consigue mantener la atención y el interés hasta el final, y sobre todo, transmite en todo momento, un gran sentimiento de gozo y esperanza de lo más real, y en absoluto de ciencia ficción como ocurría simultáneamente en el resto de salas del cine. No se trata de una película basada en hechos reales, sino de hechos reales contados en pantalla grande, de la boca de familiares, amigos, alumnos y conocidos. Está hecho además con mucho gusto cinematográfico. Simplemente, merece la pena verla, para recordar que no todo es una mierda, algo que fácilmente se nos olvida, inmersos en el día a día de nuestras debilidades y las de los demás.
Gracias al director, Juan Manuel Cotelo y a infinito +1 por llevar a cabo esta iniciativa. Si no me equivoco, es la primera vez que las salas de cine ven algo así en sus pantallas, aunque esté costando mucho su proyección en las distintas ciudades. Desde la página oficial de La última cima se puede solicitar su proyección y ver en qué ciudades y salas se proyecta
Escrito por Sergio Miguel Martín  
Etiquetas: cine, iglesia, infinito +1, Juan Manuel Cotelo, pablo dominguez, sacerdote
abr 18
9449 visitas
Carta del Obispo de Tánger sobre los ataques del laicismo a la Iglesia, que la acusa de pederastia:

“En medio” colocaron a la adúltera sus acusadores. “En medio” se quedó la mujer cuando los acusadores, uno a uno, se escabulleron, dejándola sola con Jesús. “En medio” pusieron a la mujer, pero a quien pretendían comprometer y acusar, a quien de verdad querían poner en medio, era a Jesús (Cfr. Jn 8,1-11).
Hoy, letrados y fariseos han colocado “en medio” al monstruo, al clérigo sorprendido en flagrante delito de pederastia, y no lo han llevado al tribunal competente para juzgarlo conforme a justicia, sino que se lo han llevado a su madre, a la Iglesia, lo han tirado como basura a sus pies, para ponerla “en medio” a ella, para avergonzarla a ella, para comprometerla y condenarla a ella.
Letrados y fariseos, gente estéril, senos que nunca han conocido la vida ni la ternura, pretenden que una madre condene a su hijo: si no lo condena, no es justa; si lo condena, no es madre.
Letrados y fariseos, arrogantes, soberbios e hipócritas, insisten en preguntar a la madre: “Tú, ¿qué dices?” Preguntan como si ellos fuesen inocentes del crimen que fingen perseguir. Y se lo pregunta a ella, a la Iglesia que, como supo y como pudo, ha intentado siempre educar en el amor y en la virtud a sus hijos. Se lo preguntan a la madre los mismos que han destruido a su hijo: los profetas de la revolución sexual, los que instigan a los niños a masturbarse, los mercaderes de pornografía, los expertos del turismo sexual, los que consideran la prostitución un trabajo y la castidad una aberración.
Hoy la Iglesia, como ayer Jesús, encara a los acusadores con la realidad de sus propias vidas: “El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra”.
Hoy como ayer, la Iglesia como Jesús, habrá de inclinarse para cargar con el peso de sus hijos, con la culpa de sus hijos, con la muerte de sus hijos. Cuando se incorpore, allí, “en medio”, estarán solos ella y sus hijos, con un dolor sin palabras y un amor sin medida.
+ Fr. Santiago Agrelo
Arzobispo de Tánger
Via Arsuaga Blog
Escrito por Daniel Pajuelo Vázquez  
Etiquetas: adultera, iglesia, laicismo, pederastia, persecucion
ago 13
7849 visitas
Entre los días 1 y 7 de agosto, tuvo lugar en Nairobi, el 5º Encuentro Internacional de las Comunidades Laicas Marianistas (CLM), que recibió a los representantes de cada país, para revisar su funcionamiento y retomar el impulso necesario para seguir siendo testigos de Jesús en el mundo.

Puedes conocer más detalles de este evento en Ágora Marianista y en CLM Internacional
Escrito por Sergio Miguel Martín  
Etiquetas: clm, iglesia, laicos, Nairobi
feb 20
16627 visitas
Dije a Cefas en presencia de todos: Si tú siendo judío, vives como gentil y no como judío, ¿cómo fuerzas a los gentiles a judaizar?
Gal 2, 14
Los judíos, incluso el mismo Pedro, se empeñaban en judaizar, esto es, forzar a los que han sido llamados a la fe en Jesús a vivir según la cultura y las tradiciones judías. El pueblo de Israel, llamado a ser mediador entre la salvación de Dios y la humanidad, se convierte así en obstáculo.

¿En qué medida intentamos ‘catolizar’ a los que se van incorporando a la fe en Jesús, forzándolos a vivir según unas tradiciones y una cultura que consideramos fundamental e inseparable de la fe en Jesucristo? ¿No somos a veces, con nuestra cerril insistencia en formas y tradiciones, un obstáculo para la fe de tantas personas?
Señor, concedenos la frescura de una fe viva, abierta al don de tu amor, comprometida en la entrega de lo recibido. Derriba nuestro orgullo de pueblo escogido. Haznos mediadores, instrumentos en tus manos para que tu misericordia llegue a todas las personas, sin distinción de clase o condición. Amén
Escrito por Daniel Pajuelo Vázquez  
Etiquetas: amor, catolizar, dios, iglesia, judaizar, mediador, obstáculo, pueblo, San Pablo
feb 15
15117 visitas
Aquel que me eligió desde el vientre de mi madre y me llamó por su amor bondadoso, me reveló quién es su Hijo, para que lo anunciase entre los gentiles.
Pablo de Tarso (Gal 1, 15-16)
Saulo percibía el mundo como dividido en dos, por un lado los que pertenecían al pueblo escogido por Dios, los judíos y lpor otro os que no. Conocía bien a Jesús, sus seguidores eran herejes. Los perseguía, asediaba, daba caza, castigo y a veces muerte. Su conversión no consistió en recibir la fe en Dios, ya era un gran creyente, si no en la de recibir la fe en que Jesucristo es el Hijo de Dios. Desde entonces Pablo ya no volvió a hacer acepción de personas, todos estaban llamados a la fe en Jesús, judíos y gentiles.
Hoy muchos católicos seguimos percibiendo el mundo como dividido en dos, los que son de nuestra estirpe, iglesia, tradición, cultura católica y los que no. Son una amenaza los ateos, los musulmanes, los protestantes, los divorciados y vueltos a casar, los testigos de Jehová, los homosexuales… afilamos nuestros argumentos y les damos caza a nuestra manera. ¿Hasta cuando seguiremos agarrados a la antigua Ley? La nueva Ley, la de la libertad derriba las fronteras, nos descubre la imagen de un Dios que ama a todos sin hacer acepción de personas.
Señor, derriba nuestros sólidos argumentos punzantes con la fuerza de tu misericordia, que como a Pablo nos cautive la fuerza de tu amor universal y lo prediquemos a todas las personas con palabras y con obras. Amén
Escrito por Daniel Pajuelo Vázquez  
Etiquetas: amor, católica, iglesia, jesucristo, San Pablo, universal
|
|
Enlázanos
Más iconos Nova Bella