“Te necesito, aunque no te lo diga” – alumno problemático

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Cada domingo en mi comunidad pasamos el comienzo del día en oración, meditando las lecturas y compartiendo nuestra oración. La comparto con vosotros

Cristo comunidad marianista

Las lecturas de hoy nos hablan de un hombre que tenía un espíritu inmundo. Jesús fue a enseñar a la sinagoga y al ver el mal arraigado en ese hombre lo liberó con su palabra: “¡Cállate y sal de ese hombre!”

Me he detenido en un detalle, ese hombre, aunque esclavizado por el mal, fue a la sinagoga. Había en él una sed profunda, aun en medio de su cegera, de su mala vida, buscaba a Dios. Hubiera podido pasar que algunos judíos piadosos al verlo entrar en la sinagoga y reconocerle como el poseido hubieran decidido expulsarlo, entonces nunca hubiera podido encontrarse con Jesús, entonces le hubieran privado de su salvación.

Soy profesor, conozco algunos alumnos problemáticos, que es como llamamos hoy a los alumnos con espíritus inmundos, a esos jóvenes que han empezado a fumar algo más que tabaco, que pasan las tardes desocupadas intimidando a los débiles, robando en el corte inglés o el mercadona, que sacan malas notas, que tienen mal comportamiento…
La tentación es expulsarlos. Con toda la buena intención de proteger al resto los arrojaríamos lejos de nuestra vista para que no hirieran más nuestros sentimientos, para que no agotaran de nuevo nuestra corta paciencia. Pero, ¿y si estamos cerrándole la puerta para siempre?, si aun viene a clase, si aun es capaz de reconocer su error, si aun en su mirada se lee esa llamada muda de socorro: TE NECESITO, no podemos expulsarlo de nuestra sinagoga, de nuestro colegio, de nuestro lado. Jesús quiere sanarlo, pero necesita que tú y yo le acogamos.

Intentaré no olvidarlo, cada vez que me encuentre con mis alumnos problemáticos, recordaré que es el preferido de Jesús, intentaré escuchar la voz aplastada por su dolor: “Te necesito, aunque no te lo diga”.
Ayúdame Señor



Escrito por Daniel Pajuelo Vázquez Bio de  Daniel Pajuelo VázquezEntradas escritas por Daniel Pajuelo Vázquez






15 Responses to ““Te necesito, aunque no te lo diga” – alumno problemático”

  1. 1
    Antonio Arranz Says:

    Hola Dani. ¡¿Qué casualidad?! Ayer por la noche me acosté pensando en uno de esos de los que tú hablas; le estuve dando vueltas al hecho de que quizá no adoptemos más que una postura cómoda enmascarada de protección a los demás; de que en el fondo todos sabemos que lo único que hacen es gritar ¡¡AYÚDAME!! y nosotros no hacemos más que darles la espalda porque precisan de mucha de nuestra dedicación, de toda nuestra paciencia, de tiempo …
    Digo lo mismo que tú: Intentaré no olvidarlo, cada vez que me encuentre con mis alumnos problemáticos, recordaré que es el preferido de Jesús, intentaré escuchar la voz aplastada por su dolor: “Te necesito, aunque no te lo diga”.

  2. 2
    elbucaro Says:

    Me acuerdo de mi lejana etapa docente, como los viernes a las 10 de la noche salía de una clase de esas, llena de alumnos problemáticos y contándoselo a alguien, que conoces muy bien, me decía: “también para ellos derramó su sangre Jesús nuestro Señor”. Reconozco que al principio me sonó a frase hecha pero pensando en ella, me animaba y estimulaba. Me he acordado de esta vieja escena al leer tu post. Un abrazo.

  3. 3
    Paco Sales Says:

    A propósito de ‘alumnos conflictivos’ escribí algo hace algún tiempo.
    Lo comparto con vosotros:

    “Los Gerasenos” (Mc 5, 1-20)

    Los “gerasenos” son esos chavales que cuando te ven de lejos corren hacia ti para decirte que te largues, que los dejes en paz, que “no me atormentes”, que no entres en sus vidas. (Maravillosa paradoja). Es como si te dijeran: “¡Apártate porque ya sé que traes luz y yo prefiero la oscuridad!”

    Jesús no obedece a esta imprecación. Resiste el primer asalto. “¡Sal de él!” le ha dicho. Con este imperativo se dirige al miedo, al odio, al mal, al demonio, no al chico. Porque el chico no es “malo”. Está poseído por el mal, que es muy distinto, y hay que liberarlo. Él, en lo hondo de su corazón, quiere liberarse, por eso ha corrido a tu encuentro y por eso se te enfrenta, para comprobar si estás dispuesto a luchar, no con él sino por él o, por contra, eres de los que van a abandonarle en el primer asalto, como tantos otros hicieron antes.

    La gente había tratado de atarle, para que no molestase. Lo habían apartado, mandándole fuera de la ciudad, o tirándole de clase. Le habían identificado con el espíritu inmundo y nadie podía dominarle. Pero la mirada de Jesús es afilada, “espada de doble filo” y sabe discernir el espíritu maligno de la persona poseída.
    Al hablar dirigiéndose al espíritu da un salto en la relación, cambia repentinamente la situación: “¿Cómo te llamas? No me dirijo a ti, Alberto, Juan, David, Nerea, que ya lo sé, sino a ése que llevas dentro. ¿Cómo se llama eso que llevas ahí y te domina? ¡Ponle nombre!”

    La primera orden: “¡Sal!” No ha sido obedecida pero ha tenido su efecto. “Ya sé quién eres” piensa Jesús, “ya te tengo”. “Te he identificado”. “Ahora sé que no vas a poder conmigo porque tu fuerza y tu poder es el engaño, eres el Príncipe de la mentira y yo te he desenmascarado. A mí ya no me engañas, sé quién eres”. “Ponle nombre a tu espíritu inmundo y escúchatelo decir. Créete, chaval, que esa mierda no eres tú. Está en ti, pero no eres tú.”

    “Me llamo Legión, porque somos muchos”. Claro, ese cabrón tiene mil caras y no se deja identificar fácilmente. Es un mogollón enrevesado lo que tienes ahí pero ojo, no te dejes engañar, él quiere dividir para vencer, por eso se disfraza, te quiere liar, convencerte de que son muchas cosas, muchos factores, muchas culpas, muchos causantes, muchas historias, muchos malos rollos… y claro, entre tantas ¿por dónde empezar? Pero hay una sola raíz. Entre tantos hijos (Legión) hay un sólo padre. No te dejes engañar, todo es uno, una misma cosa, una única espina clavada. Jesús la ha visto porque él no se fija en las apariencias sino que mira el corazón. Y como un experto cirujano te ha arrancado el mal.

    Mira esos cerdos. Han acabado todos en el mismo sitio, en el abismo. Ahora puedes mirar y comprender lo que te estaba pasando, lo que te podía haber pasado, a dónde te encaminabas: al fondo del mar, como los cerdos. Asústate, así podías haber acabado tú.

    Esto no se podía decir al principio, hacía falta un proceso. Jesús, como hábil psicólogo, ha recorrido el proceso con este joven. Ahora puede mirar a los cerdos sin sentirse agredido por saberse uno de ellos, porque los espíritus ya han salido. A partir de ahora se cuidará bien de no acercarse a los cerdos ni a sus dueños no vaya a caer despeñado con ellos. “Mira esos que están como tú estabas. ¿Quieres precipitarte con ellos al abismo?”

    La gente sigue sin enterarse. A Jesús no hay quien le comprenda. Cuando les abre los ojos y les muestra el poder del diablo, que es capaz de echar a perder la vida de un hombre, de tantos, que es un manipulador, entonces se rebelan, se sienten heridos y le quieren echar. Es un perturbador de los jóvenes, piensan, porque les abre los ojos y les muestra la luz. ¿Es que no se dan cuenta que aquél hombre ahora está sentado, vestido y en su sano juicio? Pues no. El corazón duro sólo mira donde quiere, y ellos ven el precio de la curación: una piara de cerdos. Y no el fruto: un hombre salvado. ¿No vale más un hombre que dos mil cerdos?

    Hay que echarlo de aquí, que se vaya y nos deje en paz. Ellos le piden que se vaya el hombre sano, quedarse con él.
    Jesús se retira. Sabe retirarse a tiempo. No deja al joven que se pegue a sus faldas. “Ahora eres libre, no te ates ni siquiera a mí. Para ser libre te he liberado. Vete con los tuyos y cuéntales todo lo que el Señor ha hecho contigo y cómo ha tenido compasión de ti”. Vuelve a tu casa, a es pueblo que me desprecia y ayuda a otros a salir, a liberarse. Sé un misionero de la compasión de Dios, porque él la ha tenido primero contigo.

  4. 4
    Priapo Says:

    “Soy profesor, conozco algunos alumnos problemáticos, que es como llamamos hoy a los alumnos con espíritus inmundos, a esos jóvenes que han empezado a fumar algo más que tabaco, que pasan las tardes desocupadas intimidando a los débiles, robando en el corte inglés o el mercadona, que sacan malas notas, que tienen mal comportamiento…”

    Duras palabras para referirse a un alumno, especialmente viniendo de un educador. Es lógico que cualquier trabajador prefiera tener los mínimos problemas en su trabajo, en el caso de los profesores lo más probable es que prefieran tener la clase como una balsa de aceite repleta de chicos responsables con mentes ansiosas por aprender, pero tenemos que recordar que si el trabajo enriquece no es por otra cosa que porque nos enseña a resolver problemas.

    Estos alumnos problemáticos son para los profesores los core dump de los programadores, los ruidos de los electrónicos o los grumos de los pasteleros, errores que, por cotidianos, son capaces de desquiciar pero también nos llenan de satisfacción cuando conseguimos arreglarlos.

    Por eso, con estos alumnos, ánimo, paciencia y perseverancia, que no hay que darlos por perdido.

    Lo firma un ex-“espíritu inmundo”.

  5. 5
    Rafa B Says:

    Alumnos problemáticos. ¿Cuántas horas estamos dispuestos a ganar para ellos? ¿Cuántas entrevistas estamos dispuestos a tener con sus padres?¿Cuantos cursos de formación sobre violencia escolar vamos a realizar?¿Cuántos libros y artículos en revistas especializadas vamos a leer para prepararnos?¿Será suficiente todo ese tiempo y esfuerzo?. Si no podemos o sabemos explusar los demonios… ¿no es mejor que lo hagan los que saben?…¿O es que solo el AMOR basta?.

  6. 6
    crich Says:

    Me quedo con que son los que más lo necesitan, no necesitan ser curados los sanos sino los enfermos, no?
    Gracias Dani porque estoy convencida de tu carga de paciencia en el trabajo diario. Muchas gracias Paco por tu reflexión.
    Cris

  7. 7
    Sergio Says:

    Yo haria un experimento….. haria por un tiempo diria a los alumnos que no tienen problemas conductuales noi de notas que fueran a sus casas y alli estudiasen, si tienen dudas que fiueran al colegio y que ademas aprovecharan de compartir y jugar y con los “prblematicos” haria la clase, me dedicaria esclusivamente a eswcucharlos a ellos y evaluaria los resultados. No se , siempre me gusto estudiar pero los que frenaban tus estudios eran precisamente aquellos “problematicos” que leyendo los post anteriores no lo son tal. Muchos saludos a la distancia y te felicito por tu pagina Daniel.
    SERGIO DE LAS COMUNIDADES LAICAS MARIANISTAS DE CHILE

  8. 8
    Daniela G. Says:

    Hola Dani , mira tú que casualidad encontrar estos comentarios de docentes que han tenido la experiencia con muchachos difíciles. La realidad es que hoy más que nunca se `presentan casos de esta naturaleza , estos mychachos nos están gritando en la cara "TE NECESITO , AUNQUE NO TE LO DIGA" y nuestra labor de maestros consiste en abrirnos a ellos y darles a conocer que son seres humanos valiosos , hijos de Dios a quienes ÃL ama sin lìmites . Trabajo con adolescentes , esta es una labor difícil , ardua pero te brinda muchas recompensas espirituales más aún cuando logras ver que tus alumnos , aquellos "difíciles" , "descarriados" "esas ovejas perdidas" logran encontrar el camino correcto con la ayuda de nuestro Señpr , con mucha paciencia y amor.
    AMOR , es la palabra claave , si hacemos nuestro trabajo con amor , pues también recibiremos amor. No podemos pedir a los demás lo que no damos y creo que ese es el problema de hoy. La tecnología , la globalización , etc , etc a hecho que el ser humano se aisle , se vuelva egoísta y por lo tanto sufra.
    No desechemos a estos chicos , por el contrario ayudémoslos a salir adelante.
    Gracias Dani por el espacio , estaremos en contacto.

  9. 9
    Adrián Says:

    Hola Dani!, tenía ganas de escribir algo en Novabella, y eso creo que es todo un éxito para vuestra página porque pertenezco a ese público al que le gusta leer pero le cuesta participar. Y he escogido este tema (el de la educación) porque desde mi punto de vista vuestro eslogan “agua que calma la sed” se cumple de manera especial en tu afán ( y desde la incorporación de Sergio y María, vuestro afán) por compartirlo todo, algo que tiene mucho en común con los educadores. Nunca hubiera pensado que la web podía ser un medio de difusión de valores real hasta que conocí ágora, novabella, y todo ese mundillo que gira entorno a ti Dani y entorno cada vez a más gente. Y además creo que no es sencillo lograrlo. Escribir y COMPARTIR tus conocimientos, tu tiempo, tus emociones, tus pensamientos…realmente es mucho compartir. Así que gracias por el trabajo. Por último te voy a pedir, con la boca pequeña porque se que no debería pedir quien no da mucho (y yo aquí en novabella es la primera vez que escribo), que si algún día te sientas a escibir y te sientes con ganas nos cuentes un poco cual ha sido tu experiencia como educador en el campo de la informática. Cómo transmites valores, cómo transmites inquietudes, sueños, cómo vives la fe en esa experiencia de educador… A través de qué temas y de qué forma… y te voy a contar porqué. Este verano estando de campamento uno de los chavales de los que has sido profesor me contó un poco cómo había sido el año, y creéme que no es un chaval al que sea fácil llegar. Y lo cierto es que cuando he leido este texto me he acordado de él, y he pensado…¿Qué es lo que Dani ha hecho para que la informática sea un medio educativo tan eficaz?, y sinceramente…me encantaría saber un poco de como vives eso, y sobre todo que aquí en Novabella lo compartieses con sus lectores. Un abrazo y gracias por tu (vuestro) tiempo.

  10. 10
    Daniel Pajuelo Vázquez Says:

    Gracias Adrián,
    por el tiempo que te has tomado en escribir, pero también por tu entrega generosa y tu vida derramada en dar más vida. Te aseguro que escribiré sobre lo que me pides, tal vez en mi Blog personal, pronto. Te avisaré.
    ;)

  11. 11
    maria Says:

    Hola, he leído todos los comentarios y me han encantado , no te conozco Dani y al resto de los comentaristas , porque es la primera vez que entro aquí , ni tampoco tengo contacto con nadie así conocido , de estos adolescentes problemáticos pero de verdad considero muy inteligente y valiente vuestra postura: amor, paciencia , etc… He entrado aquí buscando información sobre esta clase de chicos porque voy a trabajar en un instituto y me da la impresión de que van a ser de este grupo y tengo miedo de asustarme y dejarlos tirados , cosa que no quiero y he dicho voy a informarme para estar preparada de lo que me espera y saber cómo actuar , y aunque es muy difícil llegar al fondo de ellos intentaré poner de mi parte , pero quisiera me ayudárais , y me diérais algunos consejos más, porque yo no soy profesora , tan solo tengo Bachiller y otros pequeños cursos , como ayuda a domicilio , cocina , que es de lo que voy a dar los talleres , y quisiera me salieran bien, sobre todo por ellos, necesito ayuda, aunque tampoco tengo derecho a pedirla , como ha dicho uno anteriormente, pero por si acaso , gracias. Un beso.

  12. 12
    Daniel Pajuelo Vázquez Says:

    Hola María,
    siéntete libre de escribirme a mi correo y preguntarme lo que quieras. Imagino que cuando empieces es cuando te irán llegando las dudas e inquietudes.
    Saludos,
    Dani

  13. 13
    hector ramirez Says:

    !hola¡ Daniel , ma prece que muy bien que escribas acerca de los alumnos problematicos, pues soy Trabajador Social de Educación Especial y hace tiempo lei en la Universidad Pedagogica Nacional un articulo sobre el alumno que mas te necesita y hoy que lei tus comentarios me habres mas el horizonte para atender a los alumnos que mas lo necesitan. Gracias…

  14. 14
    Daniel Pajuelo Vázquez Says:

    Me alegro que te sirva!
    Gracias

  15. 15
    Nova Bella » [aPt.11] ¿Puedes frenar el viento? – Enfrenta Says:

    […] sientes como un monstruo? – leer “El Exorcista”¿Puedes tú solo? – leer “Te necesito, aunque no te lo diga” – alumno problemático”¿Te parece difícil? – leer “No nos dejes caer en la […]

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Daniel Pajuelo Vázquez
 
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