Buscar

Nada sucede por casualidad… Dios estaba presente y ahora lo sé

Carlota Ruíz de Dulanto vio cómo cambiaba su vida cuando un tornado arrastró un árbol sobre su espalda dejándola parapléjica. Su discapacidad no le ha impedido luchar por su trabajo y demostrar su valía como profesional sin olvidar su condición de esposa y madre. Su testimonio merece la pena escucharlo, es un motivo para la esperanza.


2, 3, 4

Publicado por Daniel Pajuelo Vázquez el 1 de Junio de 2008
Categoría: Cristianismo, Testimonio de vida
URL para trackback
Visto 7153 veces

3 Personas agradecen este mensaje

¿Quieres decir algo?

Registra tu e-mail en Gravatar.com para incluir tu foto en los comentarios.