Belleza interior. Sabiduría. Oración de Sócrates

Platón refiere una oración de su maestro, Sócrates, considerado con razón uno de los fundadores del pensamiento occidental. Sócrates rezaba así:
«Haz que yo sea bello por dentro; que yo considere rico a quien es sabio y que sólo posea el dinero que puede tomar y llevar el sabio. No pido más»

autosecularización

«… sin darse cuenta, se ha caído en la autosecularización de muchas comunidades eclesiales; estas, esperando agradar a los que no venían, han visto cómo se marchaban, defraudados y desilusionados, muchos de los que estaban: nuestros contemporáneos, cuando se encuentran con nosotros, quieren ver lo que no ven en ninguna otra parte, o sea, la alegría y la esperanza que brotan del hecho de estar con el Señor resucitado»

(Benedicto XVI, Discurso a los obispos de Brasil, 2009).

Por la fe (V): todos nosostros

Por la fe, hombres y mujeres de toda edad, cuyos nombres están escritos en el libro de la vida (cf. Ap 7, 9; 13, 8), han confesado a lo largo de los siglos la belleza de seguir al Señor Jesús allí donde se les llamaba a dar testimonio de su ser cristianos: en la familia, la profesión, la vida pública y el desempeño de los carismas y ministerios que se les confiaban.

También nosotros vivimos por la fe: para el reconocimiento vivo del Señor Jesús, presente en nuestras vidas y en la historia.

Benedicto XVI, Porta Fidei

Por la fe. Jesucristo.

Durante este tiempo, tendremos la mirada fija en Jesucristo, «que inició y completa nuestra fe» (Hb 12, 2): en él encuentra su cumplimiento todo afán y todo anhelo del corazón humano. La alegría del amor, la respuesta al drama del sufrimiento y el dolor, la fuerza del perdón ante la ofensa recibida y la victoria de la vida ante el vacío de la muerte, todo tiene su cumplimiento en el misterio de su Encarnación, de su hacerse hombre, de su compartir con nosotros la debilidad humana para transformarla con el poder de su resurrección. En él, muerto y resucitado por nuestra salvación, se iluminan plenamente los ejemplos de fe que han marcado los últimos dos mil años de nuestra historia de salvación.
Benedicto XVI, Porta Fidei.

La Iglesia Santa

Los partidos y las contiendas han dividido la túnica del Señor, han fraccionado a la Iglesia en muchas iglesias (…) Por eso hoy la Iglesia es para muchos el mayor obstáculo para creer. Porque sólo se ve en ella la lucha por el poder humano, la mezquina comedia de quienes con sus afirmaciones quieren administrar el cristianismo oficial y paralizar el verdadero espíritu del cristianismo. (…)

Estos argumentos no sólo vienen de la razón sino de un corazón lleno de amargura, cuyas expectativas han sido defraudada y que ahora, enfermo y herido en su amor, ve cómo se desmorona su esperanza.

¿Qué podemos decir a todo esto? En definitiva, sólo podemos confesar por qué podemos seguir amando en la fe a esa Iglesia, por qué nos atrevemos a seguir viendo el rostro de la Iglesia Santa en la faz de la Iglesia deformada…

Y es que «santo» no se refiere a la santidad de las personas, sino al don divino que regala la santidad en medio de la maldad humana…

 

Joseph Ratzinger. Introducción al Cristianismo.

 

Dignidad

Cuando vemos vidas tiradas a la basura, en los portales de nuestras calles, en los basureros de las esquinas, en el vacío de las drogas y la prostitución, la soledad de los casinos, de gentes que no saben tomar decisiones para su bien, a veces el dolor por estos sufrimientos nos lleva a pensar que quizás deberíamos de tomar nosotros las decisiones por ellos

Respetar la dignidad de la persona es afirmar que se el hombre es libre de equivocarse, incluso hasta el límite de perderse en los infiernos de este mundo. Misericordia para perdonar y amor para enseñar otras salidas, pero sin olvidar que la dignidad de la persona pasa por ser responsable de su vida

Ojalá sepamos reconocer nuestras tentaciones de solucionarle la vida a los demás, nuestros miedos al fracaso, a las malas decisiones nuestras y de los demás. Te pedimos señor más misericordia y más amor para respetar la dignidad de las personas y ofrecer salidas a caminos de luz y esperanza

Reconciliación

Descubrir el Nuevo Testamento supuso para ella un punto de inflexión. “Yo vivía sufriendo. Odiaba mi vida, odiaba a la gente normal, odiaba a quienes me habían hecho daño, las cicatrices… Leer la palabra de Jesús me cambió. No soy una persona religiosa, pero tengo una relación muy íntima con Dios. Rezo mucho. Cuando me duelen las heridas, rezo. Y cuanto más lo hago, más paz encuentro. Me ha ayudado a amar y perdonar”. No se cansa de repetirlo. “Mi misión es ayudar a otros en mi situación a perdonar, a ser más fuertes por fuera y por dentro”.

 

KIm Phuc, la niña vietnamita abrasada con napalm, cuya foto dio la vuelta al mundo, enseña a otras víctimas de la guerra a «perdonar»

Saber mirar. Ver (II)

Mirar es un arte.
Percibir la realidad en su realidad.
Dejar que la realidad se abra y nos muestre el mundo que encierra.
Un mundo de dimensiones infinitas.
¿Supo mirar el fotógrado que captó estas miradas?¿Qué miran los ojos?

mirada de un niño que mira más allá;
mirada del pequeño mirando al que le retrata.
mirada de esta mujer, con su mirada arificial, de pose. (Quizá la foto le procuraría unas monedas más con las que atenuar su miseria diaria). ¿O quizá era simplemente la mirada de quien se queda rígida ante lo inconmensurable de la desdicha?

Mirada del fotógrafo que capta el ensimismamiento de la niña en su pianola.

Mirada del fotógrado que, muchos años después, queda impresionado de tantas miradas y realiza una fotografía de la fotografía.

¿Qué miran todos estos ojos? ¿Hacia dónde señalan?

Foto realizada en la exposición  del fotógrafo Santos Yubero, en el Patio de Escuelas de la Universidad de Salamanca, 5.09.12