Cristo el Bello IV

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El pastor bello

Juegan las traducciones con los conceptos de bueno y bello, en hebreo, latín y griego. Eso dicen los entendidos: ‘Santo’, ‘bueno’ y ‘bello’ son conceptos que se solicitan mutuamente. En Dios, como todos sus atributos, belleza y bondad se identifican.

El arca de las palabras, de La Palabra, se llena de sugerencias.

Tras la creación, vio Dios que todo era bello.

Yo soy el Pastor, el Bello.
La estética unida a la cristología, para el gozo de nuestra contemplación. Unido al bello adquiero belleza. Cristo, el pastor bello, que nos conduce hacia fuentes tranquilas de su belleza, que repara nuestras fuerzas con su bondad bella y verdadera.

Quiero perderme en el océano infinito de tu belleza, Señor. Quiero que mi vida se transforme por el asombro de contemplarte,  que el asombro se convierta en admiración, en  embriaguez, en  gozo indecible.

 

La belleza es clave del misterio y llamada a lo trascendente. Es una invitación a gustar la vida y a soñar el futuro. Por eso la belleza de las cosas creadas no puede saciar del todo y suscita esa arcana nostalgia de Dios que un enamorado de la belleza como san Agustín ha sabido interpretar de manera inigualable: «¡Tarde te amé, belleza tan antigua y tan nueva, tarde te amé!».

Beato Juan Pablo II  carta a los artistas,  Pascua de Resurrección de 1999.

John Rutter, The Lord is my Shepherd, Psalm 23

Puedes escuchar esta composición, dejar que se haga oración en ti…
“El Señor es mi pastor, nada me falta…”
The Lord is my shepherd, therefore can I lack nothing.
He shall feed me in a green pasture; and lead me forth beside the waters of comfort.
He shall convert my soul; and bring me forth in the paths of righteousness, for his Name’s sake.
Yea, though I walk through the valley of the shadow of death, I will fear no evil; for thou art with me; thy rod and thy staff comfort me.
Thou shalt prepare a table before me against them that trouble me; thou hast annointed my head with oil, and my cup shall be full.
But thy loving-kindness and mercy shall follow me all the days of my life; and I will dwell in the house of the Lord for ever.



Escrito por Nano Crespo Bio de  Nano CrespoEntradas escritas por Nano Crespo






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Nano Crespo
 
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