El beso

«Hace unos años, cuando estaba en Irlanda, conducía un día por una carretera secundaria y escuchaba la radio. El programa era un concurso consistente en componer relatos breves, este fue uno de ellos:

– Bienvenido a casa, hijo.
– Hola, Padre.
– Qué alegría me da verte. Hacía mucho tiempo.
– Sí, Padre, mucho tiempo. Ha sido duro. Duro como los clavos. Duro como la madera.
– Ya lo sé. ¿Qué fue lo más duro?
– El beso, Padre, el beso. (Una larga pausa.)
– Sí, pasa y deja que te abrace.

Casi me salgo de la carretera. Después de unos segundos me puse a llorar.»

Megan McKenna, La cuaresma día a día.

5 comentarios en «El beso»

  1. Verdaderamaente lo más duro en la vida es que te vendan,que te desprecien,que te ignoren y que esa persona sea un trozo deti misma…menos mal que como dice el salmo”el apoyo me viene del Señor….”

Deja una respuesta