Cuanto más hacemos la liturgia para nosotros mismos, tanto menos atractiva resulta, porque todos perciben que se ha perdido lo esencial

Ciertamente, en la historia del posconcilio la constitución sobre la liturgia no fue comprendida a partir de este fundamental primado de la adoración, sino más bien como un libro de recetas sobre lo que podemos hacer con la liturgia. Mientras tanto, los creadores de la liturgia, ocupados como están de modo cada vez más apremiante en reflexionar sobre cómo pueden hacer que la liturgia sea cada vez más atractiva, comunicativa, de forma que la gente participe cada vez más activamente, no han tenido en cuenta que, en realidad, la liturgia se “hace” para Dios y no para nosotros mismos. Sin embargo, cuanto más la hacemos para nosotros mismos, tanto menos atractiva resulta, porque todos perciben claramente que se ha perdido lo esencial.

Conferencia del cardenal Joseph Ratzinger sobre la eclesiología de la “Lumen Gentium” pronunciada en el congreso internacional sobre la aplicación del Concilio Vaticano II, organizado por el Comité para el Gran Jubileo del año 2000

4 comentarios en «Cuanto más hacemos la liturgia para nosotros mismos, tanto menos atractiva resulta, porque todos perciben que se ha perdido lo esencial»

  1. Hola que tal gracias por tu aportación.Muy bonito y profundo.Es bueno tener en cuenta cosas que se pueden mejorar.Pero de todas maneras Dios siempre actua de la mejor manera posible en todo lo referente a la Iglesia y poco a poco todo va canviando para bien de todos.
    Cuidate.
    Un saludo.

  2. Oportunas palabras para el #AñodelaFe y las intenciones del Santo Padre de sacralizar la liturgia, tan manoseada en las últimas décadas. Los cambios a la carta, ad experimentum como se los llamaban, no atrajeron a nadie y desconcertaron a los fieles. El Santo Sacrificio de la Misa merece un mejor trato que una mera asamblea comunitaria.

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