8 comentarios en «Seré tus piernas y tus brazos»

  1. ¡Que emoción! Un amor así, tan real como el de los padres que tuve la suerte de conocer en Barcelona, hacia su hijo Carlos.
    ¡Qué emoción! ¡Cómo nos ama Dios Padre y Madre a cada persona! ¡Cómo se ocupa de cada uno de nosotros, como somos, desde donde estamos…!¡Qué valor precioso somos a sus ojos! ¡Cómo nos acompaña y saca lo mejor de nosotros mismos!¡Que seguridad su presencia!
    Y qué oportuno este testimonio con la preciosa canción que le acompaña en este día que la Iglesia proclama el evangelio del Padre misericordioso y sus dos hijos.
    ¡¡¡¡GRACIAS!!!

  2. Definitivamente, no me puedo sustraer a dar mi opinion sobre este testimonio verdaderamente conmovedor. DIOS ES AMOR, y esta siempre cerca de sus hijos, de diferentes forma manifiesta su gran amor hacia nosotros. gracias por compartir esta vivencia tan hermosa.

    con afecto.
    oscar rios

  3. ¡¡Gracias Dani por compartir con nosotros esta entrada!!
    En ocasiones en la Iglesia Católica hacemos una defensa muy intelectual de aquello en lo que creemos. De esta forma, cuando queremos hablar de la defensa de la vida usualmente lo hacemos desde la moral.
    Sin embargo, el pueblo de Israel solía utilizar la narración, como forma de expresar su fe en el Dios de Israel (Dt 26, 5b-10), las primeras comunidades cristianas también hacían memoria del encuentro con Jesús y como esto le había cambiado la vida (Hch 10, 37-43).
    En mi opinión, tenemos que continuar haciendo teología narrativa, hemos de explicar cómo nuestro encuentro con Dios nos lleva a amar a la vida, a los hermanos. Son muchas las personas que a nuestro alrededor aman a los demás. El ejemplo que hoy nos traes es un ejemplo, pero sin duda en nuestra vida cotidiana tenemos muchos ejemplos de ello. Sólo podemos darle gracias a Dios y anunciarlo a otros.

  4. Gracias Dani:
    Se me han empañado las gafas, de emoción, de humildad, de sentirme tan mísero y pequeño comparado al amor de ese padre.
    Si un padre quiere así a su hijo ¿Como nos amará Dios?.
    Un abrazo

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