Silencio chaminadiano y IV

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Y aquí entra la tercera dimensión del silencio: la atención a la presencia de Dios en mí. Todo esto del silencio hay que vivirlo en un clima de oración, y un modo de oración muy concreto al que el beato Chaminade daba mucha importancia, no como una cima para los ya iniciados, sino como los primeros pasos necesarios para el principiante: la oración de presencia de Dios. Se trata de cultivar la conciencia habitual de esa presencia amorosa y vivificante, que habita en nosotros, que nos mueve, que nos va configurando con el pensar, el sentir y el actuar de Cristo Jesús. Él es el criterio que necesito para el discernimiento mis movimientos interiores. El silencio supone, pues, una apertura al Señor, una escucha atenta a su presencia.
Miguel Angel Cortésde

Korsokovo,_Buryatia,_Siberis,_Russia,_1991,_Nailya_Alexander



Escrito por Nano Crespo Bio de  Nano CrespoEntradas escritas por Nano Crespo






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Nano Crespo
 
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