Estos días en que siguen en marcha muchas guerras y enfrentamientos, domésticas o mundiales, podemos preguntarnos, cómo empezaron y cómo acabarán.
Pongo a continuación un corto que realicé en 2004 para una asignatura de libre elección de Bellas Artes.
Pretende representar la espiral de violencia, que parte de algún hecho más o menos grave, en el vídeo sería un roce entre dos personas, y que no acaba hasta que están todos muertos.
Bajo la luz natural se ve que todos somos iguales, pero cuando cerramos los ojos a esa luz, el espectro se reduce al de la luz artificial de ideologías, partidos, grupos… que hacen que nos veamos distintos, opuestos y enfrentados. El vídeo termina mostrando el único camino para terminar con la espiral de violencia: renunciar al odio y a la venganza y en su lugar, perdonar y amar, volver a vernos como iguales y hermanos.
Hay muchos más detalles intencionados en el vídeo, pero eso lo dejo para que lo descubra cada uno
Publicado por Sergio Miguel Martín el 5 de Septiembre de 2006 |

